googlee0630d87d6f54a13.html desconvencida: Resultados de la búsqueda de atticus
Mostrando las entradas para la consulta atticus ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta atticus ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de diciembre de 2009

MATAR UN RUISEÑOR (2)


—Hola, señor Cunningham.

Por lo visto, él no me oyó.

—Hola, señor Cunningham. ¿Cómo marcha su vinculación?

Estaba bien enterada de los asuntos legales del señor Cunningham; en cierta ocasión Atticus me los había explicado al detalle. El hombre, muy alto, pasó los pulgares por debajo de los tirantes de su mono. Parecía incómodo; carraspeó y apartó la mirada. Mi amistoso saludo había caído en el vacío.

El señor Cunningham no llevaba sombrero; tenía la mitad superior de la frente muy blanca, en contraste con la cara, requemada por el sol, lo cual me hizo pensar que casi siempre llevaba la cabeza cubierta. Entonces movió los pies, protegidos por gruesos zapatos de trabajo.

—¿No me recuerda, señor Cunningham? Soy Jean Louise Finch. Una vez usted nos trajo nueces, ¿se acuerda? —Yo empezaba a experimentar la sensación de ridículo que le invade a uno cuando alguien se niega a reconocernos—. Voy a la escuela con Walter —insistí—. Es su hijo, ¿verdad? ¿Verdad que lo es, señor?

El señor Cunningham se dignó hacer un leve movimiento afirmativo con la cabeza. Después de todo, me había reconocido.

—Va a mi curso y saca buenas notas. Es un buen muchacho —añadí—, un muchacho bueno de verdad. Una vez lo invitamos a comer a casa. Quizá le haya hablado de mi; en una ocasión le pegué, pero él no me guardó rencor y se portó muy bien. Salúdelo de mi parte, ¿querrá hacerlo?

Atticus decía que para ser cortés había que hablar a las personas de lo que les interesaba, no de lo que pudiera interesarnos a nosotros. El señor Cunningham no manifestó el menor interés por su hijo; en consecuencia abordé el tema de su vinculación una vez más, en un desesperado esfuerzo por hacerle sentir cómodo.

—Las vinculaciones son malas.

Le estaba aconsejando cuando empecé a darme cuenta poco a poco de que me dirigía a todos los reunidos. Todos aquellos hombres me miraban; algunos con la boca entreabierta. Atticus había dejado de importunar a Jem; ambos estaban de pie al lado de Dill. De tan atentos, parecían fascinados. Hasta el mismo Atticus tenía la boca entreabierta, actitud que en cierta ocasión nos dijo que era grosera. Nuestras miradas se encontraron, y cerró la boca.

—Verás, Atticus, acabo de decir al señor Cunningham que las vinculaciones son malas y todo lo demás, pero tú dijiste que no había que preocuparse, que a veces lleva mucho tiempo…, que lo superaríais juntos…

Poco a poco se me acabaron las palabras y me pregunté qué tontería había cometido. Al parecer, el tema de las vinculaciones sólo podía mencionarse en la sala de estar.

Noté que el sudor me cubría. Era capaz de soportarlo todo menos un grupo de personas con la mirada fija en mí. Aquellos hombres estaban absolutamente inmóviles.

—¿Qué pasa? —pregunté.

Atticus no dijo nada. Miré a mi alrededor y levanté la vista hacia el señor Cunningham, cuyo rostro estaba igualmente impasible. Entonces hizo una cosa singular. Se puso en cuclillas y me cogió por los hombros.

—Jovencita, saludaré a mi hijo de tu parte —afirmó.

Luego se levantó de nuevo y agitó su enorme zarpa.

—Vámonos —gritó—. En marcha, muchachos.

Tal como habían llegado, los hombres retrocedieron con paso lento hacia sus destartalados coches. Las puertas se cerraron, los motores tosieron y unos segundos después todos habían desaparecido".

HARPER LEE "Matar un ruiseñor"

* Me gusta mucho esta escena de la película de Mulligan (y del libro que le da origen), en la que la inocencia de Scout hace que su padre se salve de un linchamiento seguro.

** Más post sobre "Matar un ruiseñor":


MATAR UN RUISEÑOR
BOO RADLEY

viernes, 19 de mayo de 2006

MATAR UN RUISEÑOR


                                              

Viendo "Matar un ruiseñor" (Robert Mulligan 1.962) , basada en la genial novela de Harper Lee, ¿quien no ha soñado con tener un padre como Atticus Finch?

"Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no jugaba al póker, no pescaba, no bebía, no fumaba... Se sentaba y leía.

(...)

Cuando nos dió nuestros rifles de aire, Atticus no nos enseño a disparar. Fue el tío Jack quien nos instruyó en sus principios, dijo que Atticus no estaba interesado en armas. Atticus le dijo a Jem un día,
-Prefiero que disparen a las latas vacías en el patio trasero, pero se que ustedes van tras los pájaros. Dispara a todos los pájaros azules que quieras, si es que les puedes acertar, pero recuerda que es un pecado matar un ruiseñor-.

Ese fue el único momento que escuché a Atticus decir que era un pecado hacer algo, y le pregunté a la señorita Maudie al respecto. -Tu padre tiene razón-, me dijo ella. Los ruiseñores no hacen otra cosa que crear música para que la disfrutemos. No se comen los jardines de la gente, no hacen nidos en los graneros, no hacen otra cosa que cantar su corazón para nosotros. Es por eso que es un pecado matar a un ruiseñor. "




jueves, 2 de diciembre de 2010

ABOGADOS



Estas dos semanas han sido de mucho ajetreo en el trabajo, y los juicios me han mantenido alejada del blog. Por eso quería compartir con vosotros este post donde doy un repaso a mis abogados favoritos de cine, aquellos a quienes me gustaría parecerme algún día.

1. ATTICUS FINCH (Gregory Peck) en "Matar un ruiseñor" (1.962)de Robert Mulligan.

Sin duda mi favorito, Finch no sólo es un padre ideal y un ciudadano ejemplar, sino que ejerce la abogacía con responsabilidad, hasta el punto de pasar la noche apostado en la puerta de la comisaría con un arma para evitar que su cliente sea objeto de un linchamiento. Su visión de la Justicia y del Sistema Judicial queda reflejada en su alegato final:

"El acusado no es culpable pero alguien en este tribunal lo es. Ahora, señores, en este país nuestros tribunales son los grandes niveladores. En nuestros tribunales todos los hombres fueron crearon iguales. No soy un idealista que crea firmemente en la integridad de nuestros tribunales y de nuestro sistema de jurado. Ese no es un ideal para mí. ¡Esta es una realidad viviente! Ahora, tengo confianza que ustedes, señores, revisarán sin pasión la evidencia que han oído, tomarán una decisión y restituirán este hombre a su familia. En el nombre de Dios cumplan con su deber.En el nombre de Dios crean en Tom Robinson."



2. FRANK GALVIN (Paul Newman) en "Veredicto final" (1.982) de Sidney Lumet.

Hace unos meses vi por vez primera esta película de Lumet, de la que os hablé aquí, que refleja como pocas la soledad con que (muchas veces) un abogado se enfrenta a una causa que, a todas luces, parece perdida.

Frank Gavin ha perdido toda confianza en recuperar su vida y su prestigio profesional desde que fue injustamente acusado de perjurio, y lo único que le mantiene aferrado a una y otro, es el convencimiento de que la causa de negligencia profesional que recae en sus manos llegue hasta un veredicto de culpabilidad para los responsables.

GALVIN: Es posible, sí. Ese es el tema... es posible... sabes, el Jurado quiere creer. Todo el mundo es cínico, claro, porque quieren creer en algo. Yo tengo que ir allí mañana y encontrar a doce personas que presten atención a este caso. Veré a unas cien personas y escogeré a doce. Y todos ellos llevarán escrito en su cara: "Esto es falso, la Justicia no existe.." Pero en su corazón están diciendo: "Es posible, es posible"...

LAURA: ¿Qué es posible?

GALVIN: Es posible que haga algo bueno.

LAURA: ¿Y eso es lo que vas a lograr?

GALVIN: Eso es lo que voy a intentar.




3.SIR WILFRID ROBARTS (Charles Laugthon) en "Testigo de cargo" (1.957) de Billy Wilder.

Una escena que siempre me llamó la atencion de esta película es aquella en la que el personaje interpretado por el(siempre perfecto) actor Charles Laughton interroga a su potencial cliente Leonard Vole (Tyrone Power)con la infalible "prueba del monóculo": mientras le hace preguntas enfoca su monóculo a sus ojos, para ver si éste vacila y por consiguiente no dice la verdad.

El célebre actor basó su personaje en su letrado, el británico Florance Guedella (que curiosamente también era el abogado de Marlene Dietrich), conocido por usar su monóculo al interrogar a testigos. A más de un abogado que conozco nos gustaría tener un método semejante para averiguar si nuestros clientes dicen la verdad y no llevarnos sorpresas en sala :).

viernes, 24 de octubre de 2025

20 AÑOS DESCONVENCIDA



Hace hoy justo veinte años daba comienzo a este blog con una entrada que citaba una frase premonitoria de Luis Buñuel en : "Si me dijeran: te quedan veinte años de vida, ¿qué te gustaría hacer durante las veinticuatro horas de cada uno de los días que vas a vivir?, yo respondería: dadme dos horas de vida activa y veinte horas de sueños, con la condición de que luego pueda recordarlos; porque el sueño sólo existe por el recuerdo que lo acaricia." 

Veinte años han pasado delante de mi como una una ensoñación, gracias a este blog conocí a muchos amigos y a gente muy importante en mi vida, ha sido un blog prolífico en post (1.189 y subiendo, a pesar de los años de parón obligado por obligaciones laborales y familiares) y en niños (ha dado lugar a cinco nada menos!- por mi parte sólo a dos)  y ahora lo retomo con ilusión... os dejo por aquí enlaces a algunos temas destacados de estos años por si os apetece bucear en ellos y con una canción de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera que no puede venir mejor a este aniversario:

¿Apareciste? * Cortázar * Cartas * Wilder* Frances Farmer* Antología de Spoon River * Lone Star *Bobby Darin *Lubitsch * Wakefield * Imre Kertész * Trenes * Sam Shepard * Truffaut * Rayo Verde * Gil de Biedma * David Lynch *Abrazos *Frida Kahlo * Robert Mulligan * John Cazale * Fin de año * Vida y muerte de Dith Pran *  Alfred Hitchcock * Elvis Presley * Linda Hunt * Gena Rowlands * Billie Holiday * Umberto D. * Cary Grant * Ingmar Bergman * Joseph Cotten * Terrence Malik * La edad de la inocencia * * Notitas * Paul Auster * Wislawa Szymborska *Leopoldo Panero * Roberto Bolaño * Luis Buñuel * Woody Allen * Marilyn Monroe * Stanley Kubrick * Primo Levi *Liana Millu *Los tumbados *David Lean *Vainica doble * Chinatown * Pioneras * Insomnio * Sudafrica * Vidas * Caza de brujas * Wong Kar-Wai * Cosas que nunca te dije * Tim Burton * SSIFF* River Phoenix * Nicanor Parra * Marlon Brando * Burt Lancaster * Groucho Marx *El turista accidental * Maurice * La tía Tula * Stephan Zweig * Eric Rohmer * Jorge Semprún * Nueva York *Libertas * Sergio Algora * Abogados * Casualidades * George Orwell * Espejos * El extraño viaje * Arrebato * Sophie Scholl* Infancia * Frank Capra * Federico Fellini * Jonathan Richman * William Wyler *Gloria Fuertes * Bogart * Mario Benedetti * Peter Bogdanovich * Isak Dinesen * Robin y Marian * John Boorman * Johnny Cash * Charles Laughton * Atticus Finch * El hombre elefante/Máscara * Marlene Dietrich * Camboya * Bajo la lluvia * Man Ray * Parecidos razonables * Borges * Ingrid Bergman * Agustín Penón * Cassavetes & Rowlands * Nahui Olin * Leo McCarey * Romy Schneider * Helene Hanff * Burt Lancaster * Edgar Allan Poe
 





Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno
Son las mismas que alumbraron
Con sus pálidos reflejos
Hondas horas de dolor
Y aunque no quise el regreso
Siempre se vuelve
Al primer amor
La vieja calle
Donde el eco dijo
Tuya es su vida
Tuyo es su querer
Bajo el burlón
Mirar de las estrellas
Que con indiferencia
Hoy me ven volver
Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Platearon mi sien
Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras
Te busca y te nombra
Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez
Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida
Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenen mi soñar
Pero el viajero que huye
Tarde o temprano
Detiene su andar
Y aunque el olvido
Que todo destruye
Haya matado mi vieja ilusión
Guardo escondida
Una esperanza humilde
Que es toda la fortuna
De mi corazón
Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Platearon mi sien
Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras
Te busca y te nombra
Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez

 
Free counter and web stats