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lunes, 11 de enero de 2010

INSOMNIO (7)


Insomnia

The moon in the bureau mirror
looks out a million miles
(and perhaps with pride, at herself,
but she never, never smiles)
far and away beyond sleep, or
perhaps she's a daytime sleeper.

By the Universe deserted,
she'd tell it to go to hell,
and she'd find a body of water,
or a mirror, on which to dwell.
So wrap up care in a cobweb
and drop it down the well

into that world inverted
where left is always right,
where the shadows are really the body,
where we stay awake all night,
where the heavens are shallow as the sea
is now deep, and you love me.



Insomnio

La luna en el espejo de tocador
contempla (tal vez orgullosa
de sí misma, pero jamás se sonríe)
millones de millas
en la distancia y más allá del sueño,
o quizá duerma de día.

Si el Universo la abandonara,
ella lo mandaría al infierno
y encontraría una extensión de agua,
o un espejo, donde morar.
Envuelve pues tus cuitas con una telaraña
y tíralas en el pozo

a ese mundo invertido
donde la izquierda es siempre la derecha,
donde las sombras son en realidad el cuerpo,
donde nos quedamos despiertos toda la noche,
donde el cielo es tan llano como el mar
es ahora profundo, y donde tú me amas.

ELIZABETH BISHOP(EEUU, 1902-1988)


* El cuadro, "Insomnia" (1.949) es de Remedios Varo, pintora surrealista.

**OTROS POST SOBRE EL INSOMNIO:

INSOMNIO
INSOMNIO(2)
INSOMNIO(3)
INSOMNIO(4)
INSOMNIO(5)
INSOMNIO(6)
CONSTRUYENDO SUEÑOS

jueves, 29 de octubre de 2009

INSOMNIO (6)


Insomnio 2

Así como me gusta
besar las manos
y ofrendar nombres,
también me gusta
abrir las puertas
-¡de par en par!- a la oscura noche.

Apoyando la cabeza,
oír los recios pasos
hacerse más ligeros,
y cómo el viento mece
el bosque somnoliento
y desvelado.

¡Oh noche!
Van creciendo los arroyos
que en el sueño desembocan.
Ya se me cierran los ojos.
en medio de la noche
alguien se ahoga.

27 de mayo de 1916



Insomnio 10

Otra vez una ventana
donde otra vez no se duerme.
A lo mejor beben vino,
a lo mejor no hacen nada.
O tal vez, manos unidas,
no separan esas manos.
En cada casa, mi amigo,
hay así una ventana.

Separaciones y encuentros:
gritas, nocturna ventana,
quizás hay cientos de velas,
o quizás sólo tres velas.
Sin reposo
mi cabeza.
En mi casa
ha entrado eso.

¡Hay que rezar por la casa sin sueño!
¡Y rezar por el fuego en la ventana!

26 de diciembre de 1916


Insomnio 11

¡Insomnio, amigo mío!
Otra vez tu mano.
Mientras alzo mi copa
te encuentro en la callada,
en la sonora noche.

¡Déjame que te embruje!
¡Prueba!
No trates de ascender
sino de ir hacia adentro...
Ya te llevo...
Susurra con los labios:
¡Paloma! ¡Amigo!
Prueba.
Déjame que te embruje.
Bebe
de todas las pasiones,
huye
de toda noticia.
Calma.
Concede,
amiga...
Abre los labios.
Abre los labios al placer
y, al borde de la tallada copa,
bebe.
Absorbe.
Traga
hasta el no-ser.
¡Amigo! ¡No te enfades!
¡Déjame que te embruje!
¡Bebe!
De todas las pasiones
la más apasionada,
y de todas las muertes
la más dulce... mis manos.

¡Déjame que te embruje! ¡Bebe!
Desaparece el mundo. Ningún lugar:
orillas inundadas... Bebe mi golondrina
perlas fundidas.
Y tú bebes el mar,
bebes el alba.
¿Con qué amante es la juerga?
¿Con el mío?
Bebe, pequeño,
que ya compararemos.

Y si preguntan, ¡responderé!
El porqué de las mejillas lívidas.
Con Insomnio me fui de juerga, sí.
Con Insomnio me fui de juerga.

Mayo de 1921


MARINA TSVIETÁIEVA



* La poetisa rusa Marina Tsvietáieva conocía muy bien el desasosiego y la angustia que te acechan en una noche de insomnio. Ella misma debió de pasar muchas noches en blanco durante su prolongado exilio fuera de Rusia, de donde huyó con su familia durante la Revolución, así como a su vuelta al país, cuando junto con su familia fue represaliada y sufrió la pérdida de sus seres más queridos.

Os recomiendo este artículo de Enrique Vila-Matas sobre ella: "La galaxia Tsvietáieva"

** OTROS POST SOBRE EL INSOMNIO:

INSOMNIO
INSOMNIO(2)
INSOMNIO(3)
INSOMNIO(4)
INSOMNIO(5)

martes, 25 de noviembre de 2008

INSOMNIO (5)


“La noche es aún joven, y sin moverme de la cama, con los ojos clavados en la oscuridad, en una tiniebla tan impenetrable que no se alcanza a ver el techo, me pongo a recordar la historia que empecé anoche. Eso es lo que hago cuando no logro conciliar el sueño. Me quedo tumbado en la cama y me cuento historias. Quizás no sea gran cosa, pero siempre y cuando no me salga de ellas, me evitan pensar en cosas que prefiero olvidar. La concentración, sin embargo, puede darme problemas, y las más de las veces mis pensamientos acaban derivando de la historia que pretendo contar a las cosas en las cuales no quiero pensar. No hay nada que hacer. Fracaso una y otra vez, hay más chascos que aciertos, pero eso no quiere decir que no ponga todo mi empeño.”

PAUL AUSTER “Un hombre en la oscuridad”.

* En estos días en que el insomnio vuelve a visitarme, una vez más, he comenzado a leer la última novela de Paul Auster, que comienza cuando su protagonista se inventa historias en la oscuridad, para combatir su desvelo.

Hay muchas formas de intentar luchar contra el insomnio (yo opto normalmente por no moverme de la cama y seguir con la luz apagada, porque siento que cualquier cosa que haga me desvelará más), y para muestra está esta escena de "Peligrosamente juntos" (1.986), en la que Debra Winger y Robert Redford comen, planchan, ven la tele o practican los deportes más insospechados, con tal de que les venza el sueño:


jueves, 17 de enero de 2008

CONSTRUYENDO SUEÑOS


"Con los ojos cerrados daba la impresión de ser un muerto en su nave infinita, pero había algo en su faz que invitaba al diálogo:

-¿Qué haces? – Me atreví a preguntarle.

Y fue mi grande mi sorpresa cuando, con un tono afanoso en la voz, me dijo:

- Estoy construyendo un sueño: el rey soñará conmigo y quiero que me encuentre en un sueño digno de él.

Y me gustó, debo reconocerlo, la lealtad de aquel soldado.
Días más tarde lo hallé taciturno y pobre:

-¿Has caído –inquirí- en desgracia de tu soberano?


-Oh, no –respondió-, el Rey fue generoso, y ambos soñamos una espada de plata, un yelmo de cristal y un halcón silencioso. Después –continuó- el Rey soñó un pais sin fronteras, y yo era parte de su sueño, su mano derecha, su cólera y su venganza. Mas el enemigo de mi Señor, aquel que espía sus noches y codicia sus despojos, conocedor de todo esto, soñó también conmigo, y torció mi fortuna. Hoy, el Rey, exige validos insomnes y guerreros desvelados, y ahora mis visiones son parte del exilio, un desierto que empieza en la noche y no sabe de amaneceres.

RAFAEL PÉREZ ESTRADA "El levitador y su vértigo".

* SALVADOR DALÍ "Las tentaciones de San Antonio"

jueves, 19 de julio de 2007

INSOMNIO (4)


¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.

Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales,
es ensayar con magia inútil una respiración regular,
es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado,
es apretar los párpados,
es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia,
es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años,
es saberse culpable de velar cuando los otros duermen,
es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño,
es el horror de ser y de seguir siendo,
es el alba dudosa.

JORGE LUIS BORGES

martes, 19 de junio de 2007

INSOMNIO (3)


"Yo salí peor librado. El choque hizo añicos el mecanismo de mi sueño y mi insomnio o mi sueño ligero se hizo crónico. No duermo más de cuatro o cinco horas y por ahora me basta. Muchas veces me siento arrancado de un sueño profundo como en una espiral. Es una fuerza irresistible que no sé dónde se esconde. ¿Se trata de difusos remordimientos de conciencia o de una necesidad insaciable de controlar la realidad? No lo sé y en el fondo da igual. Lo único que tiene importancia es hacer la noche soportable a base de libros, música, galletas y agua mineral.

Lo más difícil es la llamada "hora de los lobos", esas horas entre las tres y las cinco. Es entonces cuando llegan los demonios: pesar, hastío, miedo, desgana, furor. No vale la pena reprimirlos porque es peor. Cuando se me cansan los ojos de leer, pongo música. Cierro los ojos, escucho con atención y dejo que entren los demonios: Venga, adentro, ya os conozco, sé cómo sois, ya os cansaréis, no voy a ofrecer resistencia. Los demonios se enfurecen más y más hasta que se desfondan y se vuelven ridículos. Entonces desaparecen y yo me duermo durante unas horas. "

INGMAR BERGMAN "La linterna mágica"

* Una vez más, ayer me llegó la "hora de los lobos" intentando dormir... no sé si será el calor, o las preocupaciones, a ver si hoy hay mejor suerte.

jueves, 12 de abril de 2007

INSOMNIO (2)


"Una noche, por la época en que Rebeca se curó del vicio de comer tierra y fue llevada a dormir en el cuarto de los otros niños, la india que dormía con ellos despertó por casualidad y oyó un extraño ruido intermitente en el rincón. Se incorporó alarmada, creyendo que había entrado un animal en el cuarto, y entonces vio a Rebeca en el mecedor, chupándose el dedo y con los ojos alumbrados como los de un gato en la oscuridad. Pasmada de terror, atribulada por la fatalidad de su destino, Visitación reconoció en esos ojos los síntomas de la enfermedad cuya amenaza los había obligado, a ella y a su hermano a desterrarse para siempre de un reino milenario en el cual eran príncipes. Era la peste del insomnio.

Cataure, el indio, no amaneció en la casa. Su hermana se quedó, porque su corazón fatalista le indicaba que la dolencia letal había de perseguirla de todos modos hasta el último rincón de la tierra. Nadie entendió la alarma de Visitación. "Si no volvemos a dormir, mejor", decía Jose Arcadio Buendía, de buen humor. "Así nos rendirá mejor la vida". Pero la india les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la posibilidad de dormir, pues el cuerpo no sentía cansancio alguno, sino su inexorable evolución hacia una manifestación más crítica: el olvido. Quería decir que cuando el enfermo se acostumbraba a su estado de vigilia, empezaban a borrarse de su memoria los recuerdos de la infancia, luego el nombre y la noción de las cosas, y por último la identidad de las personas y aun la conciencia del propio ser, hasta hundirse en una especie de idiotez sin pasado."

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. "Cien años de soledad"

* El insomnio sigue acompañando mis noches... ¿hasta cuándo?

lunes, 30 de octubre de 2006

LUIS ALBERTO DE CUENCA



Para empezar bien el lunes os he seleccionado unos poemas de LUIS ALBERTO DE CUENCA. Sencillos, íntimos y directos. Espero que os gusten:

INSOMNIO

La vida dura demasiado poco.
No da tiempo a hacer nada.
No hay manera de reunir los suficientes días
para enterarte de algo.

Te levantas,
abrazas a tu novia, desayunas,
trabajas, comes, duermes, vas al cine,
y ni siquiera tienes un momento
para leer a Séneca y creerte
que todo tiene arreglo en este mundo.

La vida es un instante. No me explico
por qué esta noche no se acaba nunca.

"El hacha y la rosa"


MAL DE AUSENCIA

Desde que tú te fuiste, no sabes qué despacio
pasa el tiempo en Madrid. He visto una película
que ha terminado apenas hace un siglo. No sabes
qué lento corre el mundo sin ti, novia lejana.

Mis amigos me dicen que vuelva a ser el mismo,
que pudre el corazón tanta melancolía,
que tu ausencia no vale tanta ansiedad inútil,
que parezco un ejemplo de subliteratura.

Pero tú te has llevado mi paz en tu maleta,
los hilos del teléfono, la calle en la que vivo.
Tú has mandado a mi casa tropas ecologistas
a saquear mi alma contaminada y triste.

Y, para colmo, sigo soñando con gigantes
y contigo, desnuda, besándoles las manos.
Con dioses a caballo que destruyen Europa
y cautiva te guardan hasta que yo esté muerto.

De El otro sueño


CUANDO VIVÍAS EN LA CASTELLANA


Cuando vivías en la Castellana
usabas un perfume tan amargo
que mis manos sufrían al rozarte
y se me ahogaban de melancolía.

Si íbamos a cenar, o si las gordas
daban alguna fiesta, tu perfume
lo echaba a perder todo. No sé dónde
compraste aquel extracto de tragedia,
aquel ácido aroma de martirio.

Lo que sé es que lo huelo todavía
cuando paseo por la Castellana
muerto de amor, junto al antiguo hipódromo,
y me sigue matando su veneno.

"La caja de plata" 1985



BÉBETELA

Dile cosas bonitas a tu novia:
«Tienes un cuerpo de reloj de arena
y un alma de película de Hawks.»

Díselo muy bajito, con tus labios
pegados a su oreja, sin que nadie
pueda escuchar lo que le estás diciendo
(a saber, que sus piernas son cohetes
dirigidos al centro de la tierra,
o que sus senos son la madriguera
de un cangrejo de mar, o que su espalda
es plata viva) .

Y cuando se lo crea
y comience a licuarse entre tus brazos,
no dudes ni un segundo:
bébetela.

"El bosque y otros poemas" 1997

EL DESAYUNO

Me gustas cuando dices tonterías
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno."

miércoles, 28 de junio de 2006

INSOMNIO


El insomnio es una cadena
El insomnio es un lazo
El insomnio es un círculo vicioso

Ahora mismo
Dentro de mi cabeza
Dentro de los huesos

Gira mi cuello
Se mueve el cartílago
Me gusta el ruido de mis huesos

En medio de esta emergencia
Pienso en ti
Y sólo en ti

En medio de esta sangre insomne
Tus labios rosados
Tus brazos extendidos hacia arriba

No puedo respirar sin ti
Pero este círculo de costillas
Sigue funcionando por su cuenta.

SAM SHEPARD
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Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).

A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.

Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.

Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?

DÁMASO ALONSO.



* EDWARD HOPPER. "Nighthawks"

** El otro día Mary Kate me recordó este poema de Sam Shepard, lo acompaño a otro del mismo título de Dámaso Alonso, un poema así de crudo sólo podía haber sido escrito por un insomne. Dulces sueños a todos...

 
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