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lunes, 15 de junio de 2009

EL SOMBRERO DE NINOTCHKA


Ya que mencionamos a Lubitsch, hay una gran anécdota que aclara mucho eso que usted siempre ha llamado “el toque Lubitsch” . Me han dicho que, cuando estaban escribiendo Ninotchka para él, Charles Brackett y usted no lograban dar con una manera de plasmar su enamoramiento del capitalismo. Habían escrito páginas y páginas...

–Sí, páginas. Necesitábamos algo que demostrara, de forma breve y clara, que ella también había caído bajo el hechizo del capitalismo, que también era vulnerable. Y estaban atascados en ese punto. Y a Lubitsch no le gustaba nada de lo que habían escrito. Entonces, Lubitsch va al baño, sale al cabo de un minuto y dice: “Es el sombrero”.

–”El sombrero.” Y nosotros dijimos: “¿Qué sombrero?”. Respondió: “¡Incorporamos el sombrero al principio!”. Brackett y yo nos miramos. La historia del sombrero tiene tres actos. Ninotchka lo ve por primera vez en un escaparate cuando entra en el hotel Ritz con sus tres cómplices bolcheviques. Ese sombrero absolutamente extravagante es para ella el símbolo del capitalismo. Lo mira con desagrado y dice: “¿Cómo puede sobrevivir una civilización que permite a las mujeres llevar eso en sus cabezas?”.


Luego, la segunda vez que pasa por delante del sombrero, hace un ruido: “Ch, ch, ch”. La tercera vez, está sola, por fin, se ha deshecho de sus compinches bolcheviques, abre un cajón y lo saca.


Y se lo pone. Eso era Lubitsch.



CAMERON CROWE "Conversaciones con Billy Wilder"

* Otro post sobre la película: NINOTCHKA

miércoles, 13 de mayo de 2009

LA VIUDA ALEGRE


Cuando ves una película de Lubitsch, aunque no sea de las más conocidas o de las consideradas mejores, como es el caso de "La viuda alegre" (1.934), es inevitable salir del cine con una sonrisa. Y es curioso porque estamos hablando de una película que tiene ya 75 años (!).

Esta película musical tiene su origen en una famosa opereta de principios del siglo XX, del mismo título, compuesta por Franz Lèhar. De "opereta" es también su argumento: en un pequeño país de Centroeuropa, Marshovia, cuyos ciudadanos principalmente se dedican a la ganadería, una joven viuda, Madame Sonia (Jeannette MacDonald) se lamenta por su pena. Guarda un luto estricto, y suspira porque sus días pasan sin ninguna emoción, dejando páginas y páginas de su diario en blanco.




El Conde Danilo (Maurice Chevalier), que viene a ser el Casanova nacional, se entera del encierro voluntario de la viuda y toma por principal objetivo su seducción, aunque pronto es rechazado. El encuentro con el Conde Danilo le hace reaccionar a la viuda y decide dar un cambio a su vida, dejar a un lado el luto y disfrutar de una larga temporada en París. Poco imagina el revuelo diplomático que supone este cambio de aires en la corte de Marshovia, y es que el Rey del país tiene pánico de que, de hacerse definitiva la marcha de la viuda, con ella se irá toda su fortuna, que constituye un 55% de la riqueza del país, dejando a Marshovia en bancarrota.

Por ello, con la estrecha colaboraciónd el embajador de Marshovia en París (un genial y divertidísimo Edward Everett Horton, secundario de lujo) urde un plan para enviar al Conde Danilo a París con el sólo objeto de seducir al a viuda, conseguir casarse con ella y traerla de vuelta, junto con su fortuna, al país.



Esta comedia, como he dicho al principio, cumple con todo lo que se puede esperar de una comedia de Lubtisch: agilidad en los diálogos, rapidez de la trama, unas coreografías de lujo, guiños constantes al espectador, y un ritmo de risas que va in crescendo conforme se acerca al final.


Maurice Chevalier ya había trabajado con Lubitsch en "El teniente seductor" y en "One hour with you" (de la que os hablé a raiz del monográfico que se le dedicó al director hace ya tres años en el Festival de Cine de San Sebastián). Aquí hace, una vez más, de su eterno papel de francés seductor y cantarín, un poco trasnochado. Y es que, ya lo dice Woody Allen en "Annie Hall":

- Alvy : Oye, esos tipos de la Resistencia francesa eran realmente valientes, ¿sabes? Tener que oír a Maurice Chevalier cantando todo el santo día...

- Annie: Hum, no sé, a veces me pregunto si yo sería capaz de resistir la tortura.

Jajaja, en cualquier caso, y a pesar de Chevalier, es una comedia que merece la pena ver.




Y por último os dejo con una foto que saqué de estrangis en el Museo del Cine de Berlín al famoso cartel que tenía Billy Wilder en su oficina, a modo de inspiración, con el lema: "¿Cómo lo haría Lubitsch?".


lunes, 26 de mayo de 2008

CLARK & CAROLE



Aunque se conocían desde 1.932, Carole Lombard conquistó definitivamente a Clark Gable durante una fiesta de disfraces ofrecida en 1.936 por el millonario John Hay Whitney. Los invitados tenían que ir vestidos de blanco, y Lombard, que siempre se caracterizó por su peculiar sentido del humor, llegó la fiesta en ambulancia blanca, vestida con un camisón del mismo color, e hizo que unos "enfermeros" la llevaran en camilla hasta la pista de baile. Dicen que ella y Gable no dejaron de bailar en toda la noche. Ya no se separarían hasta el fallecimiento inesperado de la actriz.


El triste final a esta historia de amor llegó en 1942. Carole falleció al estrellarse el avión en el que viajaba para vender bonos de guerra, por lo visto eligió este medio de transporte en lugar del tren para reunirse antes con Gable. Su fallecimiento dió lugar a que Presidente Roosevelt la condecorara diciendo que era "la primera mujer muerta en acción en defensa de su país, en la guerra contra las fuerzas del Eje".

Este trágico accidente llevaría a suprimir una de las frases pronunciadas por Lombard en lo que sería su última película, "Ser o no ser" de Lubitsch. La frase no era otra que: "¿Qué puede pasar en un avión?"



Pero el destino tenía preparado a Gable un último disgusto. Lombard, que al parecer era algo celosa y posesiva, ante el rodaje de su marido con Lana Turner (que en aquellos momentos era una joven actriz conocida por sus romances con sus compañeros de rodaje), preparó una broma para su regreso:

"Siempre con la provocadora imagen de Lana Turner en la cabeza, Carole aprovechó para encargar a la gente del Estudio que fabricasen una muñeca al mejor estilo Lombard, instalándola horas antes de su retorno en la cama matrimonial del rancho de Encino. Era la broma vitriólica dispuesta con un toque posesivo, digna de su estilo socarrón y desenfadado, aunque pronto acentuaría la debacle inminente que acechaba el futuro de su marido" .

JUAN BENAVENT "Clark Gable. La corona del rey".

" Cuando Clark regresó a su rancho, ya viudo, y entró en el cuarto que compartía con Carole Lombard, se llevó una impresión de muerte creyendo que ella estaba en la cama. Los chicos del Estudio habían cumplido sus instrucciones de colocarle una muñeca rubia de su tamaño y maquillaje, con el fin de espantarle alguna otra mujer que se metiese allí.

Aquel primer momento de angustia casi lo destrozó. La broma de la pobre Carole había errado el tiro."

AVA GARDNER



"La noche que siguió al día en que murió Carole, Clark llegó hasta mí. Estaba muy borracho y destrozado. Era terrible, terrible. No paraba de llorar y quería morir.

El extraño que franqueó mi cuarto aquella noche no era Clark. Era un fantasma. Estaba como en otro mundo y, de verdad, no creo que el hombre que un día conocí haya regresado jamás a éste."

JOAN CRAWFORD.

lunes, 3 de marzo de 2008

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS


"Es asombroso lo que puede hacer una carta"
James Stewart en "El bazar de las sorpresas"


- ¿Recuerda aquella joven con la que me carteaba?

- Ah, si, la de los temas culturales...

- Si, pues verá, hemos pasado de la cultura al amor, naturalmente a un nivel muy cultural.

- ¿Qué más puede hacerse por carta?

- Es la chica más maravillosa del mundo.

- ¿Es bonita?

- Tiene unos ideales muy elevados, y unos puntos de vista que están muy por encima del resto de los jóvenes de hoy en día, ninguna puede comparársele

- Ah, ¿si? ¿No es muy bonita, eh?

- No le consiento que diga...

- Ah, perdone,lo siento, lo importante es que le guste a usted...

- Sí, eso espero.

- Pero como, ¿está enamorado de una chica y no sabe si le gusta?

- Pues esa es la cuestión, aún no la conozco.

- ¿Qué dice, qué aún no la conoce?

- No, no hago más que posponerlo y posponerlo, estoy asustado, verá, esa chica cree que soy el hombre más importante del universo y naturalmente no quisiera decepcionarla.

- Sí, claro, le comprendo... A ustede le podría pasar lo mismo.

- No me atrevo ni a pensarlo. Vilovich ¿Le han dado alguna vez una gratificación en el trabajo?

- Sí, una vez.

- Sí, el jefe te entrega un sobre, te preguntas cuánto habrá pero no quieres saberlo, mientras el sobre siga cerrado eres millonario.

- Sí, así es.

- Y vas aplazando, aplazando ese momento, pero no, no puedes aplazarlo eternamente. Nos veremos esta noche, a las ocho y media en el café.

- ¿Un clavel rojo?

- Sí, lo utilizará como punto en un libro, "Anna Karenina", y yo llevaré otro en la solapa.


ERNST LUBITSCH "El bazar de las sorpresas" (1.940)

* Ayer vi por enésima vez en la sobremesa de un domingo "Tienes un e-mail", el remake de esta película de Lubitsch que a su vez se basa en una obra de teatro del húngaro Nikolaus Laszlo. Aproveché para ver una vez más por la noche "El bazar de las sorpresas", una comedia muy divertida como no podría ser de otra forma, con el habitual "toque Lubitsch".





lunes, 8 de octubre de 2007

ANA BOLENA

                                           

"Ana Bolena" (1.920) fue una de las últimas películas (todavía de cine mudo) que Ernst Lubistch rodo en Alemania. En esta super produccion, dirigida cuando Lubitsch tenia 28 años, se invirtieron mas de 8 millones de marcos y 5.000 extras fueron empleados en su realizacion.

La pelicula narra la triste historia de Ana Bolena (Henny Porten), segunda mujer del Rey Enrique VIII de Inglaterra y madre de la futura Reina Isabel I. Quizás lo mejor de ella sea la estupenda interpretación de Emil Jannings de quien ya os hable cuando comente "El último" de Murnau, y cuyo genio brilla también en otras conocidas películas como "Fausto" (también de Murnau), o "El angel azul" de Josef Von Sternberg. 

Creo que no exagero si digo que la suya es la mejor interpretación de Enrique VIII que nunca se ha visto en pantalla, no solo en el plano físico, sino que sabe captar como nadie el espíritu tirano y mujeriego del famoso monarca ingles.






lunes, 4 de junio de 2007

EL TOQUE LUBITSCH



C.C. Otros lo han analizado bastante, pero ¿qué era, en su opinión, "el toque Lubitsch"?

B.W.Era el uso elegante de la superbroma. Uno tenía una broma, y con eso bastaba, pero luego había otra broma aún mayor por encima de ella. La broma inesperada. Ése era el toque Lubitsch. Pensar como él es un objetivo que merece la pena. Cuando colaboraba con Lubitsch, él siempre estaba haciendo preguntas. "¿Qué vas a hacer con este elemento de la historia?" "Vamos a buscar una forma distinta de contarlo."

C.C. ¿Cómo se puede actualizar el estilo de Lubitsch?

B.W. Encontrando otra forma nueva de contar la historia. Esa era la magia de Lubitsch. Sigue siendo eternamente esencial para mi.

CAMERON CROWE "Conversaciones con Billy Wilder".

lunes, 14 de mayo de 2007

CHARLES LAUGHTON



"Laughton era todo lo que se puede soñar, multiplicado por diez", añade Wilder. "Parábamos de rodar a las seis, íbamos a mi despacho y preparábamos el rodaje del día siguiente. Laughton tenía veinte versiones distintas para interpretar cada escena, y yo decía: "¡Eso es! ¡Muy bien!". Y al día siguiente, en el rodaje, llegaba y decía: "Se me ha ocurrido otra cosa". Y era la versión número veintiuno. Cada vez mejor. Tenía una presencia tremenda. Una presencia tremenda y un instrumento maravilloso. Un instrumento vocal maravilloso. Cuando se dirigía al público, todos permanecían muy callados, porque lo sabían. No se limitaba a hablar. Decía algo. Y el resultado final era una gran interpretación. "
CAMERON CROWE, "Conversaciones con Billy Wilder"

* Charles Laughton era grande, como actor y como director de una (única) película maravillosa, "La noche del cazador" ... a mi no sé porqué siempre me trae a la memoria al legendario Pepe Isbert.

Os dejo con el cortometraje que rodó Lubitsch para la película "If I had a million" (1.932), en la que se ve a Laughton como un sufrido oficinista (veréis en la escena inicial la clara admiración de Wilder hacia Lubitsch, ¿a quien no le recuerda a la oficina de "El apartamento" ?) al que le acaban de decir que ha heredado un millón de dólares, y por fin se decide a hacer lo que mucha gente soñaría con hacer en su caso:

miércoles, 7 de marzo de 2007

NINOTCHKA

                                           
El otro día, al hablar de los Hermanos Marx, muchos decíamos que la risa es una de las mejores terapias que existen para un día triste, y que el sentido del humor es algo imprescindible para enfrentarse al día a día. Todo esto lo sigue al pie de la letra Ernst Lubitsch en sus famosas comedias, en las que con un sentido del humor universal y atemporal sigue provocando carcajadas en decenas de años después de su estreno. Ya tuve la ocasión de comprobarlo en el pasado Festival de Cine de San Sebastián (recuerdo especialmente la proyección de "Ser o no ser" ), y el martes pasado cuando fui a ver "Ninotchka" (1.939).

Esta famosa comedia, que en su día se promocionó con la famosa frase "¡La Garbo ríe!", fue la penúltima película que la actriz sueca protagonizó, antes de su famoso retiro. Tiene unos guionistas de lujo, quizás quien más destaca de todos ellos es nada más y nada menos que Billy Wilder. La colaboración de Wilder con Lubistch se explica ya que no sólo ambos eran alemanes de origen, sino que para Wilder, Lubitsch siempre fue su ejemplo a seguir. Por eso siempre se cuenta la famosa escena que tuvo lugar el día del entierro de Lubitsch. Charles Brackett (otro guionista, que también intervino en el guión de Ninotchka, entre otras) le dijo a Wilder "Nos hemos quedado sin Lubitsch". A lo que éste le contestó: "Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch".

La comedia plantea una situación rocambolesca en la que unos enviados de la URSS, llamados Iranoff, Bulganoff y Kopalski (unos grandiosos secundarios como no podían faltar en toda película de Lubitsch) llegan a París para vender las joyas de una Gran Duquesa rusa exiliada, confiscadas durante la Revolución. La Gran Duquesa envía a su playboy particular, Leon (Melvin Douglas) para negociar con la delegación rusa y de paso deslumbrarles con los "vicios capitalistas". Ante la falta de noticias acerca de la venta, la URSS decide enviar a Ninotchka (Greta Garbo) una funcionaria soviética, hierática e inflexible. La escena en la que Iranoff, Bulganoff y Kopalski se encuentran con Ninotchka en la estación de tren es memorable, en ella se entrevé claramente el humor típico de Lubitsch y Wilder:



Iranoff: Moscú ha tenido una brillante idea al sorprendernos con una camarada.

Bulganoff: De haberlo sabido, habríamos traído flores.

Ninotchka: No se fijen en mi como mujer, estamos aquí para trabajar. Eso es todo,no perdamos el tiempo ¿vamos?

Iranoff: Mozo, venga por favor.

Ninotchka: ¿Qué quiere?

Mozo: Me permite sus maletas, por favor, madame.

Ninotchka: ¿Por qué?

Iranoff: Es un mozo, quiere llevarlas.

Ninotchka: ¿Por qué quiere llevar las maletas de otros?

Mozo: Es mi trabajo, madame.

Ninotchka: Esto no es un trabajo. Es injusticia social.

Mozo: Eso depende de la propina.

Kopalski: ¿Cómo van las cosas en Moscú?

Ninotchka: Muy bien. Los últimos juicios masivos han sido un éxito. Ahora hay menos rusos, pero mejores.

El encuentro casual de Ninotschka y Leon causará en el segundo una profunda impresión, quiere saberlo todo de esta misteriosa mujer de rostro impasible, y no para hasta hacerla sonreir e incluso reir a carcajada limpia en esta memorable escena del restaurante obrero:

                                               
Leon: No se lo tome tan en serio, no merece la pena. Por favor, relájese. Se lo suplico, Sargento. Sonría.

Ninotchka: ¿Qué?

Leon: Sonría. Va a sonreir.

Ninotchka: ¿Por qué?

Leon:Bueno, sólo sonría.

Ninotchka: ¿Por qué?

Leon: Por cualquier cosa. Por el ridículo espectáculo de la vida, por la gente que es demasiado seria y arrogante, exagerando su propia importancia. Si no se le ocurre nada por lo que reir, riámonos de nosotros mismos.

Ninotchka: ¿Por qué?

Leon: Por que somos una extraña pareja.

Ninotchka: Debería de volver a su mesa.

Leon: No, no puedo irme. No hasta haberla hecho reir una vez.

Finalmente ella entiende que la vida hay que vivirla de la manera más risueña posible, aprovechando todo lo que ofrece, tanto cosas materiales ( un ridículo sombrero, una copa de champán o un vestido de noche...) como inmateriales:

                                                         

Para terminar os dejo con una foto hecha durante el rodaje, en la que el propio Lubitsch (siempre me hizo gracia la cara de bribón que tenía) hace sonreir a la Garbo:







viernes, 29 de septiembre de 2006

LUBITSCH (2ª PARTE)

                                          

1. ONE HOUR WITH YOU (1.932) Esta película, a medio camino entre la comedia y el musical típico de los años 30 (con canciones pero sin bailes coregrafiados) fue quizás la que menos me gustó de todas las de Lubitsch, supongo que en parte por estar protagonizada por Maurice Chevalier (al que no sé muy bien por qué tengo algo de manía desde que le vi en "Gigi" de Vicente Minnelli). Es una comedia irónica sobre el matrimonio y la infidelidad. André (Chevalier) es un amante esposo encantado con su mujer hasta que se topa con la mejor amiga de ésta, que hará todo lo posible para engatusarle. A su vez su mujer se verá acosada por un admirador bastante pesado. Como os digo me pareció un poco insulsa y pasada de moda, a pesar de los numeritos musicales (será en parte porque no me gustan los musicales).

                                      

2. UN LADRÓN EN MI ALCOBA (TROUBLE IN PARADISE) (1.932) . Esta película, curiosamente rodada en el mismo año, es todo lo contrario de la anterior, una comedia inteligente y trepidante. El comienzo me lleva a pensar directamente en Hitchcock ("Atrapa un ladrón") o en Stanley Donen ("Charada"), ya que en esta historia nada es lo que parece. Un ladrón de guante blanco llamado Gastón Monescu y Lily, una ratera especializada en desvalijar caballeros se conocen en Venecia y pronto se asocian a todos los niveles . Un año después, ya en París, Gastón fija su objetivo en una viuda millonaria, y para llamar su atención le roba un bolso con diamantes incrustados en la ópera. La viuda ofrece recompensa por el bolso y entonces es cuando él aparece cual caballero andante devolviéndole su bolso y logrando convertirse en su secretario personal. Inevitablemente entra en conflicto con Lily, que se siente celosa de la viuda, y con los dos pretendientes de ésta, que se alían entre sí para apartarle de ella... Como os digo, sin ser un argumento complejo es una comedia realmente divertida y ágil, entretiene hasta el final.

                                     

3. SER O NO SER (1.942). Sin duda, el gran clásico de Lubitsch. La había visto hacía algo menos de un año, pero es una de esas películas que nunca te cansas de ver. Diálogos inteligentes, situaciones rocambolescas, y unos actores magníficos ( a destacar Carol Lombard en la que fue su última película antes de fallecer trágicamente en un accidente de avión). Como en "El último metro" de Truffaut, la trama tiene lugar antes y durante la ocupación nazi de Polonia. Está centrada en un grupo de actores que pretenden poner en escena una obra teatral inspirada en el nazismo, llamada "Gestapo" (la escena en la que el actor que hace de Hitler, según sus compañeros de manera poco convincente, sale a las calles de Varsovia de esa guisa, antes de la ocupación del país,es magistral).La invasión llega y se tienen que conformar con representar "Hamlet" de Shakespeare, pero su participación en la resistencia les obligará a tomar parte en una pantomima mucho más arriesgada...









martes, 26 de septiembre de 2006

LUBITSCH (1ª PARTE)

Como ya he adelantado en los comentarios, este fin de semana han sido siete las películas de Ernst Lubitsch que he podido disfrutar en el Festival de Cine de San Sebastián, la mayoría de su primera etapa. Hoy hablaré de las tres películas mudas que vi, todas de 1.919, de su etapa alemana, amenizadas con el sonido de un buen piano en directo. Para completar mis comentarios, echad un vistazo al blog del Sr. Tremolina,que también andaba por allí...


                               

1. "MEYER AUS BERLIN" fue la penúltima película de Lubitsch como actor, faceta que desconocía en él pero que la verdad es que le quedaba como un guante, porque era un hombre realmente expresivo. En esta hilarante comedia interpreta a Sally Meyer,un alocado personaje, al que le pierden todas las mujeres (menos la suya) y que consigue que su médico le envíe de viaje al Tirol para curar su salud (en realidad lo que quiere es campar a sus anchas para conocer otras mujeres). La escena en la que Lubitsch/Sally parte vestido de tirolés (con una pluma de metro y medio en el gorro, por lo menos diez metros de cuerda enrollados y pico para escalar) es hilarante, una piensa que en esa época podía ser normal ver a gente vestida así, pero se ve como varias personas le paran por la calle para preguntarle si va disfrazado o pertenece a algún teatro, y cómo varios niños le persiguen riéndose de él. Ya instalado en un hotel del Tirol, Sally fija su objetivo en una rica casada que es asediada por un montón de prentendientes. Ella le cuenta a su marido por carta que Sally parece inofensivo y que le va a seguir la corriente para librarse del resto de admiradores. La serie de gags en los que se ve a Sally espantando a los otros pretendientes son muy divertidos. La película termina con una escalada a una montaña que acabará siendo desastrosa.


                                             


2."LA PRINCESA DE LAS OSTRAS" Sin duda fue mi película favorita del viernes, realmente surrealista. La primera imagen que vemos es la del Rey de las Ostras, un ricachón que es atendido por 4 criados negros con librea que alternativamente le acercan una taza de café, le limpian la boca, le aproximan un puro gigante e incluso le llevan en volandas hasta la chaise longue donde forman un muro de almohadones donde dormir la siesta. De pronto, un sirviente irrumpe para decirle al magnate que "Su graciosa hija está destrozando su habitación", y es que la Princesa de las Ostras es una energúmena con una furia incontrolable, que literalmente está rompiendo todo lo que llega a sus manos, la razón es que se acaba de enterar de que la hija del Rey del Betún ha encontrado un marido famoso, y exige a su padre que el consiga uno o "tirará abajo toda la casa" (cuando lo dice realmente da miedo, jajaja). Su padre envía un criado a un reputado casamentero, que elige (de entre los muchos retratos con que tiene forradas las paredes de su despacho) a un principe con tanto título como poco dinero. El príncipe envía a su asistente personal en su nombre para otear el panorama, pero por una confusión será él el que se casará con la alocada "princesa"... El baile nupcial, a ritmo de Fox Trot es de los que no se olvidan.





3."LA MUÑECA" :Y por último está esta película de corte fantástico, en la que un heredero de una gran fortuna huye desesperado porque su tío le impone para heredar que se case, a lo que él se niega. Es refugiado por unos monjes de vida opulenta (aunque aparentan todo lo contrario, escondiendo sus ricos manjares en cuando llega alguien de fuera, para que nadie sospeche de su humildad), que le recomiendan a un fabricante de autómatas, para que haga la pantomima de casarse con una muñeca de tamaño natural, y así poder disfrutar todos en "comunidad" de su fortuna. El joven, siguiendo este consejo, llega al taller del creador de muñecas, justo cuando está ultimando un modelo inspirado en su propia hija. Su aprendiz por descuido rompe este prototipo y le pide a la hija de su jefe que le encubra mientras intenta arreglarlo, haciéndose pasar por la muñeca. El joven se lleva a la muñeca ante su tío, y le comunica que se ha casado con ella, pero pronto la muñeca empieza a actuar de una manera muy humana, para desconcierto de todos...

                                            
* En fin, no sé si os las he resumido muy bien porque estoy algo cansada, lo esencial es que todas estas películas son bastante divertidas, llama la atención pensar cómo fueron rodadas hace casi 100 años y sin embargo conservan su frescura y la capacidad de hacer reir y pasar un buen rato. Si algún día tenéis oportunidad de verlas no dudéis en hacerlo.






sábado, 20 de mayo de 2006

EL ÚLTIMO METRO


                                            
Al ver "El último metro" de François Truffaut (1.980) es inevitable acordarse de "Ser o no ser" de Ernest Lubitsch. Ambas tratan sobre el complicado trabajo de las compañías teatrales durante la ocupación nazi, y así, si la película de Lubitsch estaba ambientada en Polonia, en este caso nos encontramos en el París ocupado de 1.944. Marion Steiner (una bellísima Catherine Deneuve) trata de sacar adelante el Teatro Montmartre, a la vez que esconde a su marido (dramaturgo y director del Teatro) en el sótano del mismo, ya que por su condición de judío se siente amenazado. Con la ayuda de éste y de un joven actor miembro de la Resistencia (Gerard Depardieu) pondrán en escena una obra llamada "La desaparecida", a pesar de los contínuos obstáculos por parte de la censura colaboracionista con los nazis.





 
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