"Yo creía estar al borde del arrebato total, iniciando mi sendero hacia la gloria. Ya en el viaje en tren me invadió una euforia loca, Segovia-Madrid resultó Venus-Plutón, las velocidades se sumaban, restaban, multiplicaban, tantos ritmos, todos distintos, nunca visto por mi, sí presentidos, eran los de siempre, en realidad, sólo y a favor, no en contra, el caso es que ahora lo sentía, ocurría, en todo descubría tesoros y con cualquier cosa me agarraba un éxtasis, o al menos a mi no me cabía la menor duda, el caso es que "me instalé" en las tremendas alturas de los apartamentos y me dediqué a poseerlo todo.
Yo no quería entablar contacto con la gente, tú lo sabes, quería que mi relación se produjese excluisvamente través del cine, filmando y proyectando, pero claro, a medida que fui necesitando nuevas presas no tuve más remedio que hablarlas, convencerlas, citarme con ellas, invitarles a beber, a comer, en fin, que como tú sabes, yo no puedo hacer esas cosas sin cierta ayuda. Bueno, no nos engañemos, la verdad es que necesitaba placer y no necesitaba ninguna ayuda, placer adicional. Total, que a lo tonto a lo tonto, me vi atrapado por mil chorradas que absorvían toda mi energía, sin saber qué iba a pasar luego, como dándome mil vueltas a lo mismo y olvidandome por completo de a lo que había venido.
Por fin llegó un día en el que no tenía nada nuevo que ver, que me sorprendiese o maravillase, ni fuerzas para filmar, ni nada... Mi voz se había agravado definitivamente y mi aspecto también, y yo de pronto me afeitaba y comía y estaba todo el día rodeado de gente que me estorbaba. La última película me había salido negra, la cámara me la utilizaban los demás y yo no la quería ni ver, y sólo trataba de olvidarme de mi (...) y tal vez suicidarme. Qué había sido de tanto éxtasis, magia o arrebato , de aquel estado de gracia que iba a recuperar, ¿dónde estaban mis puntos de fuga?. No me lo podía ni plantear, me lo había cargado todo. Me desesperé por completo, eché a todos, amigos y amantes, y lloré como nunca, nunca, ni en mis peores días, ni en mis peores pases privados de antaño había llorado.
Al cuarto día caí dormido con la intención de no despertar nunca jamás, pero sorprendentemente se produjo un arrebato, sin yo hacer nada, algo había pasado en mi durante el sueño. Luego además, me di cuenta de que el tomavistas a los pies de la cama llevaba disparando sus "click click" desde no se sabía cuando. Total, que decidí esperar a tener la película revelada.
¿Has visto ese fotograma rojo? Detenlo, no lo dejes pasar. Debes comprobarlo. Verás que el fotograma anterior al rojo no es como los demás. ¿Lo ves? Me incorporo y entonces, ¡flash!. Se diría que he visto algo o me va a pasar algo. Diez segundos más tarde me ocurre lo que sea y otros diez segundos después vuelvo a mi posición. ¿Te das cuenta? Míralo bien. Es como si la cámara se hubiese negado a fotografiar. Cuando lo vi por primera vez yo sentí algo inexplicable. Yo sabía desde que me desperté que algo había pasado..."
IVÁN ZULUETA "Arrebato"
* Me gustaría saber vuestra opinión sobre esta curiosa película (para muchos considerada una película "de culto") de director donostiarra. ¿Pensáis que está sobrevalorada? ¿ O que está pasada de moda? Yo recuerdo lo mucho que aluciné la primera vez que la vi en la tv con mi hermana...



