Seguimos con la revisión
de la Retrospectiva dedicada en el pasado Festival de Cine de San Sebastián a
la autora teatral y guionista Lillian Hellman. Hoy hablaremos del único guión
en el que Hellman fue acreditada oficialmente después de su comparecencia ante
la HUAC del Senador McCarthy (llamada) en 1952.
Se trata de “La Jauría
Humana/The Chase”, adaptación de la obra de teatro y novela de Horton Foote,
dirigida en 1966 por Arthur Penn.
La acción se sitúa
en un pequeño pueblo del condado de Tarl (Texas), donde el banquero Val Rogers
ejerce una gran influencia, la noche en que llega la noticia de que Bubber
Reeves (un joven Robert Redford) ha escapado de prisión.
El sheriff Calder
(interpretado por Marlon Brando) espera el regreso de Reeves a su pueblo natal
con inquietud. También inquieta, por otras razones, le espera su esposa Anna (Jane
Fonda) que mantiene un romance con Jake, el mejor amigo de Bubber e hijo de Val
Rogers.
Bajo el bochorno de una noche de verano en Texas, el sudor y el alcohol actúan como mecha para un pueblo que espera cualquier pretexto para estallar en una violencia colectiva e imparable.
La película recuerda
por momentos la atmósfera asfixiante de “Río Bravo”. Si en “Río Bravo” el
John T.Chance (John Wayne) es un héroe que resiste un asedio de forasteros, en “La
jauría humana” el Sheriff Calder (Brando) tiene que enfrentarse a sus propios
vecinos para evitar el linchamiento de un inocente.
Brando ofrece una
de sus interpretaciones extremas, el propio Penn confirmó que Brando le sugirió cómo rodar la escena de la paliza que sufre
a manos de la gente del pueblo: "Eso fue idea de Marlon. Dijo: 'Sabes,
creo que la paliza debería ser realmente salvaje'. Y yo le dije: 'Sí, pero
¿cómo vas a conseguir que sea tan salvaje?'. Así que me enseñó cómo hacerlo,
que consistía en filmar con los actores moviéndose a cámara lenta y la cámara a
velocidad acelerada. No se nota, solo fueron unos pocos fotogramas más rápido,
pero fue asombroso"
Es una idea sencilla, pero la escena —que se desarrolla a lo largo de tres agónicos minutos— sigue siendo aterradoramente efectiva.
“La Jauría humana”
fue la cuarta película de Arthur Penn, rodada inmediatamente ante de su éxito “Bonnie
and Clyde” pero su director no quedó satisfecho con la película, al haber sido
excluido por el productor Sam Spiegel del proceso de postproducción (que tuvo
lugar en Londres, ciudad a la que Penn no se podía desplazar por tener compromisos
profesionales pendientes en Nueva York), y en los años siguientes en varias
entrevistas la recordó con amargura:
"Todo lo
que haga de ahora en adelante será independiente, bajo mis propios términos.
Tienes que tener las ideas y las agallas para llevarlas a cabo. No tocaré nada
que no pueda controlar hasta el final. Y con lo que no pueda divertirme. Nada
vale la pena si no te diviertes. Lillian Hellman no me dirige la palabra en
absoluto" Entrevista en The New York Times Feb. 13, 1966.
“Todo en esa
película fue una decepción, y estoy seguro de que todos los directores han
pasado por la misma experiencia al menos una vez. Es una lástima, porque podría
haber sido una gran película" Interviews with Film Directors
(1967), editado por Andrew Sarris.
Sin embargo, si
bien tuvo un discreto éxito en su estreno, la película fue elogiada por la
crítica, y Dave Kehr la calificó como una de las obras 'más personales y
febrilmente creativas' de Penn.
En cuanto a Lillian
Hellman también sufrió en su obra los recortes y modificaciones no deseadas de Sam
Spiegel, como cuenta la biógrafa del productor Natasha Fraser-Cavassoni:
«Desde el principio,
Hellman estuvo de acuerdo con Spiegel en que La jauría humana "debería ocuparse de una
sociedad que no está demasiado alejada de la vida en la frontera". Ella
subrayó que "una sociedad así llevaría consigo la violencia, o la
posibilidad de ella, porque debe albergar a muchas personas desplazadas que
descubren que las fronteras ya no existen". También añadió que
"Texas, a diferencia de la mayor parte del Sur, es rico y poderoso, y a
menudo muestra una especie de ira porque sus convicciones no gobiernan al resto
de Estados Unidos... Yo diría que esta es una de las razones de los escupitajos
a Adlai Stevenson y, posiblemente, una de las razones del manejo —no el asesinato en sí—
del crimen de Kennedy. También explica lo del Sr. Ruby"».
«Después de que Hellman entregara el guion, Spiegel seguía sintiendo que necesitaba trabajo y trajo a Ivan Moffat (Gigante, 1956; Suave es la noche, 1962) para reescribirlo. "Era una mala versión de Solo ante el peligro [1952]", admitió Moffat, cuya propia reelaboración del libreto también incluyó nuevas versiones del propio Horton Foote. Cuando Hellman leyó el nuevo borrador, no quedó satisfecha y declaró: "la mordacidad, la frescura y la crítica se han perdido por completo en muchos fragmentos, y se ha filtrado una cualidad anticuada aunque bastante bien organizada"».
A pesar de todas estas modificaciones y recortes, la realidad es que la película ha sobrevivido como un fiel retrato de la época en que fue rodada.







.jpg)







.jpg)






















