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miércoles, 14 de febrero de 2007

FATALISMO ROMÁNTICO



                                                         

"En un mundo en el que Dios murió hace cien años y los ordenadores, no los oráculos, predicen el futuro, el fatalismo romántico ha dado un peligroso giro hacia el misticismo. Que yo me aferrase a la idea de que el destino nos había reunido a Chloe y a mí en un avión para que nos enamorásemos, suponía apegarme a un sistema de creencias primitivo equiparable a leer las hojas del té o a escrutar en la bola de cristal. Si bien Dios no jugaba a los dados, lo cierto es que Él o Ella tampoco regentaba una agencia matrimonial.

No obstante, al estar rodeados por el caos, resulta comprensible que tendamos a mitigar todo el horror de la contingencia insinuando que ciertas cosas no ocurren porque tienen que ocurrirnos, dando así al fárrago de la vida una intencionalidad y una dirección que la apuntalen. Aunque los dados puedan rodar de muchas maneras, nosotros esbozamos frenéticamente pautas de inevitabilidad, sobre todo por si un día acabamos enamorándonos de forma inevitable. Nos vemos forzados a creer que este encuentro con nuestro redentor - objetivamente fortuito y, por lo tanto, improbable - ya ha sido escrito en un pergamino que se va desarrollando poco a poco en el cielo, y que por consiguiente el tiempo quizá tenga que revelarnos (por muy reticente que haya sido hasta ahora) la figura de nuestro elegido. Pero ¿qué hay detrás de esta tendencia a leer las cosas como si fueran parte de un destino? Quizá sólo su contrario, la angustia ante la contingencia, el miedo a que el escaso sentido que tienen nuestras vidas no sea sino una creación nuestra, que no exista pergamino alguno (y por ende ningún hado previo que nos aguarde) y que lo que pueda o no pueda ocurrirnos (el que podamos conocer o no a alguien en los aviones) no tenga otro sentido que el que pretendamos atribuirle; en pocas palabras, el temor de que no hay un Dios que cuente nuestra historia, y por tanto, garantice nuestros amores.

El fatalismo romántico ha sido, sin duda, un mito y un espejismo, pero ésa no era la razón para desecharlo porque fuese disparatado. Los mitos pueden adquirir una importancia que va más allá de su mensaje principal; no tenemos por qué creer en los dioses griegos para saber que nos dicen algo vital sobre el espíritu del hombre. Era absurdo presuponer que Chloe y yo estábamos predestinados a encontrarnos, pero también era perdonable pensar que las cosas tenían que ocurrir forzosamente así. En nuestra ingenua creencia, sólo nos defendíamos contra la idea de que igual podíamos habernos enamorado de otra persona si el ordenador de la compañía hubiese combinado las cosas de otro modo, una idea inconcebible cuando el amor está tan ligado a la singularidad del ser amado. ¿Cómo hubiera yo imaginado que el papel que Chloe llegó a desempeñar en mi vida también hubiese podido representarlo otra persona, cuando lo cierto es que me enamoré de sus ojos y de su manera de encender un cigarrillo y de besar, de contestar al teléfono y de peinarse?

Gracias al fatalismo romántico evitamos la impensable idea de que la necesidad de amar es siempre previa a nuestro amor por alguien en particular. Elegimos forzosamente a nuestro compañero o compañera dentro de los límites marcados por la gente a la que conocemos, y como existen distintos límites, distintos vuelos y distintos períodos o acontecimientos históricos, pudo no haber sido Chloe la persona de que yo acabase enamorándome, algo en lo que no podía pensar al ser ella, de hecho, el objeto de mi incipiente amor. Mi error había sido confundir el estar predestinado a amar con el estar predestinado a amar a una persona concreta. El error de pensar que Chloe, más aún que el amor, era inevitable. "

ALAIN DE BOTTON "Del amor".


martes, 13 de febrero de 2007

SUPERSTICION



Very superstitious, writings on the wall,
Very superstitious, ladders about to fall,
Thirteen month old baby, broke the lookin glass
Seven years of bad luck, the good things in your past.

When you believe in things that you don´t understand,
Then you suffer,
Superstition aint the way

Very superstitious, wash your face and hands,
Rid me of the problem, do all that you can,
Keep me in a daydream, keep me goin strong,
You don´t wanna save me, sad is my song.

When you believe in things that you don´t understand,
Then you suffer,
Superstition aint the way, yeh, yeh.

Very superstitious, nothin more to say,
Very superstitious, the devils on his way,
Thirteen month old baby, broke the lookin´ glass,
Seven years of bad luck, good things in your past

When you believe in things that you don´t understand,
Then you suffer,
Superstition aint the way, no, no, no

STEVIE WONDER.



* ¿Sois supersticiosos? Hoy es martes y 13 y a las 13 horas tengo un juicio (en principio nada complicado), ¡deseadme suerte!

lunes, 12 de febrero de 2007

CURIOSIDAD



" Es cierto que la noche en que Miss Kenton entró allí no estaba ocupado en ningún asunto de trabajo. Fue de hecho durante una semana tranquila, al final del día, mientras disfrutaba de una de mis pocas horas de ocio. Como he dicho, no estoy seguro de que Miss Kenton entrara con un jarrón de flores, pero sí recuerdo que me dijo:

- Mister Stevens, de noche esta despensa parece aún más incómoda que de día. Tiene usted una bombilla muy lúgubre, sobre todo para estar leyendo.

- La luz es perfecta, Miss Kenton.

- Se lo digo en serio. Este cuarto parece una celda. Sólo falta un catre, ahí, en esa esquina, para que uno se imagine a un condenado en sus últimas horas de vida.

Ahora no sé si yo, a mi vez, repliqué algo. En cualquier caso, no aparté la mirada de mi libro y esperé a ver si Miss Kenton se disculpaba y se marchaba, pero entonces la oí decir:

- Me pregunto qué está usted leyendo.

- No es más que un libro, Miss Kenton.

- Eso ya lo veo. Lo que me intriga es qué libro.

Levanté la mirada cuando vi que miss Kenton se me acercaba. Cerré el libro y, apretándolo contra el pecho, me levanté.

- Miss Kenton - dije -, le ruego que me respete en mis momentos de intimidad.

- Pero...¿por qué le da tanta vergüenza enseñarme el libro? Empiezo a sospechar que se trata de un libro algo picante.

- Miss Kenton, me sorprende que sea capaz de pensar que en las estanterías de mi señor pueda haber libros "picantes", como usted dice.

- He oído decir que muchos libros de autores eruditos contienen pasajes de lo más picantes. Claro que yo, personalmente, nunca he tenido el valor de comprobarlo. Pero permítame, por favor, que vea lo que está leyendo.

- Miss Kenton, le ruego que me deje tranquilo. Es increíble que insista en acosarme de este modo durante los pocos ratos libres de que dispongo.

Miss Kenton, sin embargo, siguió acercándose, y debo reconocer que me costaba decidir cuál podía ser el mejor modo de proceder. Por un lado tuve la tentación de meter el libro en el cajón de mi escritorio y cerrarlo rápidamente con llave, pero me pareció que podía resultar absurdo yun tanto teatral. Retrocedí entonces unos pasos con el libro todavía pegado al pecho.

- Por favor, enséñeme el libro - dijo Miss Kenton acercándose más - y después le dejaré que siga disfrutando de su lectura. A saber qué libro será, que lo esconde usted tanto.

- Miss Kenton, no me importa lo más mínimo que sepa usted el título de este libro. Lo que sí me importa, por una cuestión de principios, es que se presente de este modo y me usurpe los ratos que tengo para estar solo.

- Lo que me pregunto es si se trata de un libro perfectamente respetable o si pretende usted impedir que me escandalice.

Y de pronto, con Miss Kenton allí delante, parada frente a mí, algo cambió entre nosotros, fue como si de repente nos encontrásemos en un mundo aparte. Creo que no es fácil describir exactamente lo que intento decir. Sólo sé que a nuestro alrededor todo pareció enmudecer, y tuve la impresión de que la actitud de Miss Kenton había sufrido una transformación. Su rostro reflejó una extraña seriedad, y una expresión que me pareció de una persona asustada.

- Déjeme que vea el libro, por favor.

Avanzó unos pasos y empezó a soltarme lentamente el libro de las manos. Consideré que lo mejor, mientras tanto, era que mirase al otro lado, pero al tener su cuerpo tan cerca sólo podía desviar la mirada doblando el cuello de forma muy poco natural. Miss Kenton siguió arrebatándome el libro, levantándome prácticamente un dedo tras otro. Durante todo el proceso, que me pareció larguísimo, conseguí mantener mi postura, y finalmente la oí decir:

- ¡Válgame Dios, Mister Stevens! Pero si no es más que un libro nada escandaloso. No es más que una simple historia de amor.

KAZUO ISHIGURO. "Lo que queda del día"

*Me maravilla la manera en que Anthony Hopkins interpreta esta escena en la adaptación de la novela que hizo JAMES IVORY en 1.993.

A los que os gustó la película en su día, os recomiendo que leáis el libro, es curioso como Ishiguro retrata con total precisión los sentimientos y la forma de pensar de un mayordomo inglés que es plenamente consciente y orgulloso de su posición de total servilismo y discrección, hasta el punto de anteponer los servicios que presta a su dueño y señor a sus propias necesidades.

sábado, 10 de febrero de 2007

BOBBY DARIN



Ayer viernes, escuchando el programa de Radio 3 "El ambigú" que estuvo enteramente dedicado al cantante americano Bobby Darin, recordé la película que vi este año (aunque es del 2004) dedicada a su vida y obra "Beyond the sea". Se puede considerar un proyecto personal (yo diría que personalísimo) de Kevin Spacey, ya que él mismo lo ha dirigido, co-escrito, producido e interpretado (también es su propia voz la que escuchamos cuando canta) . Es una lástima que en su estreno, a pesar de las excelentes críticas, no tuviera toda la promoción y acogida del público que merecía.

Ya he dicho varias veces aquí que no soy muy fan de los musicales (más bien que me gustan pocos), pero esta película (como lo llaman ahora, "biopic") está hecha por todo un fan de Darin, y eso se nota, explora su vida con cariño, escarbando en los fantasmas más personales del propio Darin (y quizás, por extensión del propio Spacey). Desde la relación compleja que tiene con su madre y su hermana mayor (al igual que le pasó a Jack Nicholson, se enteró ya entrado en años que quien creía que era su madre era en realidad su abuela y que su verdadera madre era su hermana mayor), pasando por sus complicada relación con su mujer, la por entonces "Novia de América" Sandra Dee , reflejando los problemas cardiacos que le acompañaron toda su vida y que finalmente causaron su muerte a los 37 años, hasta llegar a una última etapa musical (cuyo punto de inflexión fue marcado por el asesinato de Bobby Kennedy, del que Darin era fiel seguidor) en el que se pasa a la música folk y reivindicativa. Ejemplo de ello es la preciosa "Simple song of freedom" , que escribió en 1971 contra la guerra de Vietnam.

Pero mejor disfrutemos un poco de su música, que es por lo que siempre será recordado, empecemos por uno de sus primeros éxitos, Dream Lover (1.959)


El siguiente éxito de ventas fue la versión de Kurt Weil "La ópera de los tres peniques", Mack the knife (1959), esta versión se convertiría un clásico que interpretaron a partir de entonces todos los grandes cantantes de jazz, entre ellos Ella Fitzgerald, que le menciona en su versión más conocida:



Y por último, de su última etapa folk, una emocionante versión en directo de "If I were a Carpenter", de Tim Hardin, grabada el mismo año de su muerte (1.973). Disfrutadla:


If I were a carpenter, and you were a lady
Would you marry me anyway? would you have my baby?
If a tinker were my trade, would you still find me
Carrying the pots I made - following behind me?
Save my love through loneliness - save my love through sorrow
I´ve given you my only-ness - give me your tomorrow

If I worked my hands in wood, would you still love me?
Answer me, babe: "yes I would - I'd put you above me"
If were a miller , at a mill wheel grinding
Would you miss your colour box - your soft sweet shoes shining
Save my love through loneliness - save my love through sorrow
I give you my only-ness - come give me your tomorrow

If I were a carpenter, and you were a lady
Would you marry me anyway? would you have my baby?
Would you marry me anyway? would you have my baby?




viernes, 9 de febrero de 2007

HOTEL EXISTENCIA


TOM: Dime tú a dónde ir, Harry. Estoy abierto a cualquier sugerencia.

NATHAN: Un lugar donde vivir como uno quiera. De eso es de lo que estamos hablando, ¿no? Una nueva versión de El Edén imaginario. Pero para eso tienes que estar dispuesto a renunciar a la sociedad. Eso es lo que me dijiste. Ya hace mucho tiempo, pero creo que empleaste la palabra coraje. ¿Tienes coraje,Tom? ¿Tiene alguno de nosotros el coraje necesario para hacer eso?

TOM: Todavía te acuerdas de ese trabajo mío de la universidad,¿no?

NATHAN: Me causó gran impresión.

TOM: Por entonces no era más que un pipiolo, aún no me había licenciado. No sabría mucho, pero seguramente era más listo que ahora.

HARRY: ¿A qué nos estamos refieriendo?

NATHAM: Al refugio interior, Harry. Al lugar al que acude la gente cuando ya no puede vivir en el mundo real .

HARRY: Ah, yo tuve uno. Como todo el mundo, supongo.

TOM: No necesariamente. Hace falta una buena imaginación y, ¿cuánta gente puede presumir de eso?

HARRY: Ahora lo recuerdo todo. El Hotel Existencia. No tenía más de diez años, pero aún recuerdo el momento exacto en que me vino la idea a la cabeza, el preciso instante en que se me ocurrió ese nombre. Nunca había estado en un hotel, pero como había visto muchos por fuera cuando mi madre me llevaba al centro sabía que eran sitios especiales, fortalezas que protegían de la miseria y las mezquindades de la vida cotidiana. Un hotel representaba la promesa de un mundo mejor; más que un edificio era una oportunidad, la ocasión de vivir dentro de los propios sueños.

(...)

TOM: Sigo sin entender. Te inventas un sitio llamado Hotel Existencia, pero ¿dónde está? ¿Para qué sirve?

HARRY: ¿Para qué? Para nada, en realidad. Era un refugio, un mundo que podía visitar en mi imaginación. De eso estamos hablando ¿no?. Evasión.

(...)

HARRY: Entrar en el Hotel Existencia era pensar en palabras como alterne, chiaroscuro, destino. Eran hombres y mujeres lanzándote miradas discretas en el vestíbulo.

(...)

TOM: Quiero vivir de otra manera, eso es todo. Si no puedo cambiar el mundo, al menos puedo intentar cambiarme a mí mismo. Pero no quiero hacerlo solo.

(...)

HARRY: Y ¿dónde estaría situada esta pequeña utopía tuya?

TOM: Pues en alguna parte, en el campo, supongo. En un sitio con mucho terreno y casas suficientes como para albergar a toda la gente que quisiera vivir allí.

PAUL AUSTER. "Brooklyn follies"



* Supongo que todos necesitaríamos nuestro particular Hotel Existencia en el que refugiarnos de vez en cuando...

* El primer fotograma pertenece a la película "The million dollar hotel" de WIM WENDERS, el segundo a "2046" de WONG KAR-WAI.

jueves, 8 de febrero de 2007

DAR Y RECIBIR


Ella:Tengo... tengo que decirte algo y no sé cómo hacerlo, yo...
Él: ¿Por qué? ¿Es algo desagradable? ¿Has visto en mi algo que no te gusta?
Ella: No, jajaja, es que no me llenas, jajaja...
Él: No le veo la gracia a esto.
Ella: No es cuestión de gracia, sino...
Él: Bueno, dime lo que ocurre porque estoy preocupado, ¿sabes?. Cuando tu corazón late, late el mío también...
Ella: Lo sé, lo sé, pero creo que no debemos vernos más.
Él:¿De veras?
Ella: Sí.
Él: ¿Por qué?
Ella: Lo siento.
Él: ¿Por qué? ¿Qué sucede?
Ella: Sé que me falta algo y no sé el qué, no sé lo que es...
Él: ¿Qué significa, que te falta algo de mi?
Ella: Sí.
Él:¿Qué quieres decir, qué es? Dime, ¿puedes decirme lo que te falta de mi?
Ella: Creo que si te pararas a pensar un poco lo averiguarías.
Él: Pero, ¿qué te puede faltar de mi, qué puede ser?
Ella:Hay algo, no sé lo que es...
Él: Mi personalidad, mi aspecto físico...
Ella: Pues no.
Él: Bueno, no soy guapo, tal vez sea eso, ¿mi talla o algo de eso? Tal vez sean mis gafas.
Ella: No, no tiene nada que ver con que seas bajo o poco cultivado. No me importa que tus dientes estén torcidos, de veras...
Él: Entonces, ¿qué diantre puede ser? No entiendo, no entiendo. ¿Tiene que ver con mi personalidad? ¿Te diviertes cuando estás conmigo?
Ella: No, pero no es eso, no es que no me divierta cuando estoy contigo, pero...
Él: Nos divertimos cuando nos reimos, pasamos ratos, que ya sabes...
Ella: No es que no nos hayamos reido...
Él: Y no me digas que no nos hemos reído, nos hemos reído mucho, yo me he reído mucho pero cuando me daba cuenta de que tú no te reías yo dejaba de reirme en el acto.
Ella: Es algo importante, algo... nuestras relaciones no conducen a ningún lado.
Él: ¿No puedes ser más concreta? ¿A dónde quieres que conduzcan?
Ella: ¿A dónde podrían conducirnos?
Él: Bueno, verás, quiero decir que si yo te quiero pero tú no me quieres veo muy difícil que podamos los dos intentar...
Ella: No es que no te quiera es...
Él: Entonces, ¿me quieres?
Ella: No, no te quiero.
Él: Luego esa es la razón de que...
Ella: No es esa la razón, insisto en que me falta algo, necesito...
Él:... Comunicación.
Ella:... un hombre muy fuerte.
Él: ¿Fuerte? Yo soy muy fuerte. Soy un líder. Soy perfecto. Tengo todas las cualidades para el mando.
Ella: ¿No lo entiendes? Yo pienso en cosas tan vitales de política, en cosas importantes...
Él: Yo también, yo también, igual que tú.
Ella: Quiero ir a trabajar con los pigmeos en África. Y quiero ir a una leprosería a cuidar leprosos.
Él: Yo lo estoy deseando, lo mismo que tú, lo mismo que tú... Amo la lepra, si eso es lo que me preguntas, estoy dispuesto. Me gusta la lepra, me gusta el cólera, me gustan todas las enfermedades de la piel, así que no veo yo...
Ella: Eres inmaduro, Fielding...
Él: ¿En qué forma soy inmaduro?
Ella: Emocionalmente, sexualmente e intelectualmente.
Él: Sí, pero, ¿en qué otras cosas?
Ella: Oh, quizás sea culpa mía, puede que yo no pueda dar.
Él: De manera que no puedes dar... ¿Entonces por qué no recibes y yo te daré?
Ella: No estoy preparada para recibir.
Él: Bien, entonces tú das y yo recibo.
Ella: Yo no puedo recibir.
Él: Verás, yo soy una persona que puede recibir si otro da.
Ella: Yo no puedo dar, lo siento.
Él: Pero si los dos recibimos, ¿quien da?
Ella: Bien, yo no puedo recibir, mi problema es que estoy recibiendo y recibiendo y no puedo dar ni recibir.
Él: Pero a mi me gustará dar si tú pudieras recibir.
Ella: No puedo recibir, realmente no sé cómo puedo ayudarte, realmente no lo sé.
Él: Mira, si ambos recibimos,entonces ambos...
Ella: Ya te lo he dicho, no puedo recibir cuando no puedo dar, no, no saldría bien. No tiene objeto, Fielding. Lo siento, adiós, lamento hacerte daño.
Él: No te preocupes por mi, cariño. Soy como un gato, siempre caigo de pie. Buaaaa...

WOODY ALLEN "Bananas" (1.971)


* En este diálogo de ruptura (protagonizado por Woody Allen con su ex-mujer, Louise Lasser, sin duda toda una terapia de divorcio) Allen demuestra una vez más porqué es un genio del humor y de la disección de las relaciones humanas.

miércoles, 7 de febrero de 2007

UNA JORNADA PARTICULAR

                                             
                                                                   

El otro día, al comprar "El pecado de Cluny Brown" de Lubitsch en una promoción de películas antiguas, me vendieron junto con ella la película que os comentaré hoy, "Una jornada particular" (1977) de Ettore Scola, y debo decir que ha sido un precioso descubrimiento. Fue una de las muchas películas que interpretaron juntos Marcello Mastroianni y Sofia Loren, como siempre bajo la producción del marido de ésta, Carlo Ponti, recientemente fallecido.

Italia, año 1938. Roma se prepara para recibir triunfalmente a Hitler, principal aliado de Benito Mussolini.

En un inmenso edificio de clase obrera vemos como Antonietta-Sofia Loren, va despertando uno a uno a sus seis hijos y a su marido. Ella (sin una pizca de maquillaje, con unas ojeras que le llegan hasta el suelo y en bata, pero bellísima como pocas) lleva ya más de una hora levantada, planchando para toda su familia las camisas negras (parte del uniforme fascista italiano) que llevarán en el desfile. Lo primero que llama la atención es la eterna cara de tristeza y cansancio de Antonietta, que evidentemente lleva todo el peso de su familia sobre ella, ya que su marido, un pro-fascista machista e infiel, no sólo no le ayuda en absoluto sino que tampoco reconoce su trabajo. Una vez sola en la casa, comentando en voz alta y en tono irónico que "madre no hay más que una", comienza a recoger todo el desbarajuste formado por su familia. En un descuido, se le escapa volando la mascota de la familia, una cacatúa, que se va a posar en la repisa del vecino de en frente, Gabriele.

Gabriele - Marcello Mastroianni es un locutor de radio que se ha quedado sin trabajo por ser "Antifascisa, inútil y con tendencias depravadas". Hace más de un año que su única ocupación consiste en rellenar sobres de publicidad comercial y esperar impaciente las llamadas que su amante le hace desde su confinamiento en la Isla de Cerdeña. En ese mismo momento previo a que ella llame a su puerta, está tocando fondo y mira con desesperación un revólver que tiene a mano, quizás la solución a todos sus males. Pero entonces aparece Antonietta, como una ráfaga de aire fresco, y todo cambia para siempre:

Antonietta: ¿Por qué se rie?

Gabriele: No, es que la vida está llena de tantos momentos diferentes, que de vez en cuando también llega el momento de reir, así de repente, como un estornudo, ¿a usted no le ha pasado?

Antonietta: Se está riendo de mi.

Gabriele: No, y aunque así fuera debería estarle agradecido, sí, debo agradecerle que haya venido precisamente ahora.

Antonietta: La verdad, no comprendo.

Gabriele: No me haga caso, hoy estoy un poco raro.

Es curioso la forma en que esta película muestra dos tipos de soledades diferentes.

Por un lado la de Antonietta, una mujer madre de familia numerosa, convencida fascista (ella misma se reconoce como una mujer con poca formación y quizás por eso es carne fácil de toda la propaganda que escucha día tras día en la radio y en casa) que no pasa un minuto en soledad, pero que se siente totalmente infravalorada y desatendida en sus necesidades :"Soy un cero a la izquierda".

Por otro lado está Gabriele, que representa todo lo que odia el Régimen Fascista italiano: homosexual, de tendencias izquierdistas y con ideas propias, aunque en un primer momento intenta adaptarse al tiempo que le ha tocado vivir y hacerse pasar por lo que no es, al final se siente arrinconado quizás porque no haber sabido ser infiel a si mismo. Esta sensible interpretación de Mastroianni le valió la nominación al Oscar a Mejor actor en 1.977.

El encuentro de ambos personajes, con magníficas y emocionantes interpretaciones, es memorable. Antonietta,quizás por su educación, al principio desconfía de los intentos de acercamiento de Gabriele, de quien se siente inmediatamente atraída. Cuando él le confiesa su tendencia sexual se siente rechazada, pero reflexiona y decide aceptarle tal y como es. Entre los dos nace una curiosa amistad basada en la comprensión y el cariño. Al final de este particular día, cuando los ecos del famoso desfile (que la grimosa portera fascista, con un bigote más tupido que el de Hitler, se ha encargado de difundir por todo el patio) dejan de resonar, ambos se despiden y Gabriele le dice:

"Encontrarte, conocerte, hablarte, estar todo el día contigo, precisamente hoy, esto ha sido muy importante para mi."

Del triste final de esta historia no os voy a hablar, lo dejaré para los que se animen a verla ;).



martes, 6 de febrero de 2007

EL MAR

                                                      

"El pasado late en mi interior como un segundo corazón"


"La felicidad era diferente en la infancia. Entonces se trataba tan sólo de acumular, de coleccionar cosas - nuevas experiencias, nuevas emociones - y aplicarlas como si fueran relucientes azulejos en lo que un día sería el maravillosamente acabado pabellón del yo. Y la incredulidad, eso también era parte importante de ser feliz, me refiero a esa eufórica incapacidad de creerte del todo tu buena suerte.

Ahí estaba yo de repente, con una chica en mis brazos, al menos figuradamente, haciendo lo que hacían los adultos, dándole la mano, besándola en la oscuridad, y cuando la película hubo acabado separándome de ella, aclarándome la garganta con grave cortesía, dejándola pasar primero bajo la pesada cortina que hacía de puerta para salir al sol impregnado de lluvia de la tarde de verano. Yo era yo y alguien completamente nuevo. Mientras caminaba detrás de ella en medio del gentío en dirección al Café Playa, me llevé la punta del dedo a los labios, los labios que habían besado los suyos, como esperando encontrarlos cambiados de una manera infinitamente sutil pero trascendente. Esperaba que todo cambiara, como el propio día, que había sido sombrío y lluvioso y sobre el que habíamos visto nubes panzudas mientras nos encaminábamos a la sala de cine en lo que había sido la tarde y ahora era un ocaso de sol rojizo y sombras inclinadas, plantas de cola de caballo goteando gemas y un velero rojo en la bahía virando y poniendo rumbo hacia las lejanías de un azul ya crepuscular del horizonte."

En café. En el café. En el café nosotros.

JOHN BANVILLE "El mar"

* La pasada Navidad leí una crítica de esta novela (en la que Rodrigo Fresán la definía como una suerte de "Verano del 42" reescrita por Henry James) ganadora de varios premios y, aunque yo no suelo guiarme por las críticas literarias, al día siguiente me la compré . Puedo decir que fue todo un acierto, la manera en que escribe Banville es realmente lírica y adictiva.




lunes, 5 de febrero de 2007

REENCUENTRO



Sr. Chow: Casi no te reconozco, pensé que era una mujer japonesa que se parecia mucho a ti. ¿Por qué has venido a Camboya?

Sra. Chan: He venido con mi marido. Él va a hacer negocios aquí, así que ha venido con sus socios a conocer el lugar.

Sr. Chow: ¿No tiene miedo de la guerra?

Sra. Chan: No lo creo.

Sr. Chow: ¿Por qué no le he visto aquí?

Sra. Chan: Está todavía en Pohn Penh organizando los negocios. La mujer de su jefe se aburría, así que hemos venido de visita. ¿Llevas mucho aquí?

Sr. Chow: Unos cuantos días.

Sra. Chan: ¿Por trabajo?

Sr. Chow: Sí.

Sra. Chan: ¿Te divierte ser reportero?

Sr. Chow: ¿Cómo sabes que soy reportero?

Sra. Chan: Ping me lo dijo.

Sr. Chow: ¿Le has visto?

Sra. Chan: No, él me pidió ayuda para conseguirle unos pasajes de barco. Se va a casar pronto.

Sr. Chow: Lo sé, su mujer es bastante guapa, es Miss Singapur.

Sra. Chan: Jaja, nunca lo hubiera dicho.

Sr. Chow: Sí.

Sra. Chan: ¿Qué tal tú? ¿Tienes novia?

Sr. Chow: He estado de aquí para allí sin parar durante demasiado tiempo, no he tenido oportunidad. Si conoces a alguna chica que merezca la pena, ¿me la presentarás?

Sra. Chan: Claro, te ayudaré a conocer a alguien. ¿A dónde irás a continuación?

Sr. Chow: De vuelta a Vietnam. Si pasas por allí ven a visitarme.

Sra. Chan: De acuerdo. Tengo que irme.

Sr. Chow: No te entretengo más. Espero verte de nuevo.

Sra. Chan: Hasta pronto.

Sr. Chow: Eh, hay algo que he querido preguntarte hace mucho tiempo. ¿Me llamaste alguna vez por teléfono?

Sra. Chan: No lo recuerdo.

WONG KAR-WAI. "In the mood for love"

* Cuando el pasado verano hablé en el post "Secretos" sobre el final de "In the mood for love", en el que se ve al Sr. Chow susurrar en solitario el secreto de su amor a los muros de las decadentes ruinas de Ang-Kor Wat (Camboya), Alex me recordó que el dvd trae un epílogo alternativo, con el reencuentro del Sr. Chow y la Sra. Chan precisamente en el mismo lugar.

Sinceramente, no sé cuál de los dos finales prefiero... Supongo que lo que tienen los reencuentros es que desmitifican el recuerdo de aquello que pudo haber sido y no fue, y sino que se lo digan al Sr. Chow, que se topa por sorpresa con la Sra Chan y, sin tiempo para apenas reaccionar, se ve envuelto en un montón de preguntas de rigor, de las que deduce que ella ha vuelto con su infiel marido, resignándose a su vida anterior. También se da cuenta de que le ha seguido la pista, al menos ha preguntado por él a su amigo Ping, pero así mismo tiene que soportar la humillante (en cierta forma) pregunta de: "¿Tienes novia?" que ella le hace, y contestar con indiferencia que ha estado demasiado ocupado para eso, aunque en sus ojos se lee que en realidad no ha podido olvidarse de ella, y que esa y no otra es la razón de que no tenga pareja estable. Después de que él con amarga ironía le comente a ella que a ver si le encuentra pareja, y de decirle por pura cortesía, a sabiendas de que quizás sea la última vez que se vean, que si va algún día por Vietnam no dude en llamarle (aunque no le da sus señas), el Sr. Chow rompe con la formalidad cuando no le deja marchar sin preguntarle aquello que le lleva atormentando durante años, si era ella la que llamó varias veces a la redacción de su periódico preguntando por él, pero que nunca hablaba al otro lado de la línea cuando él contestaba. Ella, sin pestañear, miente y dice que no se acuerda, quizás porque confesarlo sería admitir que aún le importa, o que al menos en ese momento le importaba pero se sentía demasiado cobarde para dar un paso adelante. Y así, con esa mentira retumbando en sus oídos, el Sr. Chow deja marchar al amor de su vida para siempre.

sábado, 3 de febrero de 2007

NE ME QUITTE PAS



Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit deja
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'apres ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te racont'rai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
À te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

JACQUES BREL



“No me dejes, hay que olvidar, todo se puede olvidar. Lo que ya pasó, olvidar el tiempo de los malentendidos y el tiempo perdido, saber cómo olvidar esas horas que matan a veces a golpe de porqués el corazón de la felicidad. No me dejes, yo te ofreceré perlas de lluvia, traídas del país donde no llueve, araré la tierra, hasta después de mi muerte, para cubrir tu cuerpo de oro y de luz. Haré un reino en donde el amor será el rey, en donde el amor será la ley, en donde tú serás mi reina, no me dejes. Yo inventaré palabras sin sentido que sólo tú comprenderás, yo te hablaré de esos amantes que hemos visto dos veces con sus corazones entrelazados, yo te contaré la historia de ese rey que murió por no haber podido encontrarte, no me dejes. Se ha visto a veces resurgir el fuego del antiguo volcán que se creía apagado, parece que hay tierras quemadas que dan más trigo que un mejor abril y cuando llega la noche, para que un cielo arda, el rojo y el negro, ¿acaso no se unen?. No me dejes, ya no voy a llorar más, ya no voy a hablar más, me esconderé para verte bailar y sonreír, y para escucharte cantar y después reír. Déjame volverme la sombra de tu sombra, la sombra de tu mano, la sombra de tu perro, no me dejes”.

* Se dice que la primera vez que Edith Piaf escuchó Ne me quitte pas,en 1959, dijo: Un hombre no debería cantar cosas así . No puedo estar más en desacuerdo con la gran dama de la cancion francesa, esta canción, todo un clásico ya, reune emoción y poesía a la vez. Sorprende saber que el propio Brel escribió la canción para una antigua amante suya,Suzanne Gabriello , a la que él mismo había abandonado después de enterarse de que estaba embarazada. Parece ser que la canción no sirvió para que su "amada" regresara a sus brazos...

viernes, 2 de febrero de 2007

CARRETERA PERDIDA



* No sé a vosotros, pero a mi esta escena de "Carretera perdida" de David Lynch me pone los pelos de punta. El pobre Bill Pullman está en una fiesta. De pronto un hombre misterioso de extraño aspecto cruza la sala para dirigirse hacia donde está él. Y le dice esto:

Hombre Misterioso: ¿Nos Conocemos, verdad?

Fred: Yo diría que no. ¿Dónde cree usted que nos conocimos?

Hombre Misterioso: En tu casa. ¿No te acuerdas?

Fred: No, no lo recuerdo. ¿Está seguro?

Hombre Misterioso: Por supuesto. Es más, de hecho, ahora mismo estoy allí.

Fred : ¿Qué quiere decir?¿Dónde está ahora?

Hombre Misterioso: En tu casa

Fred: Eso es una gilipollez

(El Hombre Misterioso esgrime un teléfono móvil y se lo da a Fred)

Hombre Misterioso: Llámame. Marca tu número.

(Fred marca su número.)

Voz Telefónica Hombre Misterioso: Ya te dije que estaba aquí.

Fred: ¿Cómo lo ha hecho?

Hombre Misterioso: Pregúntemelo

Fred (hablando al teléfono): ¿Cómo lo ha hecho?

Hombre Misterioso: Tú me invitaste. No tengo por costumbre ir allí donde no me llaman

Fred (al teléfono): ¿Quién es usted?

(El Hombre Misterioso prorrumpe en una carcajada estridente en persona y, a la par, por teléfono.)

Voz Telefónica del Hombre Misterioso: Devuélveme mi teléfono.

(Fred le devuelve el teléfono)

Hombre Misterioso: Ha sido un placer hablar contigo

DAVID LYNCH "Carretera perdida" (1.997)

jueves, 1 de febrero de 2007

IMAGINACIÓN

                        

"En alguna parte entre el azar y el misterio, se desliza la imaginación, libertad total del hombre. Esta libertad, como las otras, se la ha intentado reducir, borrar. A tal efecto, el cristianismo ha inventado el pecado de intención. Antaño, lo que yo imaginaba ser mi conciencia me prohibía ciertas imágenes: asesinar a mi hermano, acostarme con mi madre. Me decía: «¡Qué horror!», y rechazaba furiosamente estos pensamientos, desde mucho tiempo atrás malditos.

Sólo hacia los sesenta o sesenta y cinco años de edad comprendí y acepté plenamente la inocencia de la imaginación. Necesité todo ese tiempo para admitir que lo que sucedía en mi cabeza no concernía a nadie más que a mí, que en manera alguna se trataba de lo que se llamaba «malos pensamientos», en manera alguna de un pecado, y que había que dejar ir a mi imaginación, aun cruenta y degenerada, adonde buenamente quisiera.

Desde entonces, lo acepto todo, me digo: «Bueno, me acuesto con mi madre, ¿y qué?», y casi al instante las imágenes del crimen o del incesto huyen de mí, expulsadas por la indiferencia."

LUIS BUÑUEL

* Me encanta la manera en que define Buñuel la imaginación... Todos debemos agradecerle que él hiciera tan buen uso de la suya.


miércoles, 31 de enero de 2007

TRENES (2)

                                                                  

Si hay un experto en conocer a bellas mujeres en trenes, ese es sin duda Cary Grant, y Hitchcock nos lo demostró en dos ocasiones.

En primer lugar en "Sospecha" (1941), película en la que por primera vez Grant mostró su lado más inquietante, al interpretar a un playboy que presuntamente quiere asesinar a su rica esposa, la inocente Joan Fontaine. La escena en la que se conocen en un compartimiento de primera clase (en el que él se acaba de colar) es muy divertida. Quizás fue este su primer personaje "malvado", pero inevitablemente aparece tan seductor como siempre:

Grant: Disculpeme ¿era esa su pierna? No sabía que íbamos a entrar en un túnel. Además creí que el compartimento estaba vacío. Bueno, espero no haberle hecho daño. En mi compartimento hay un hombre horrible que fuma un cigarro enorme y no lo soporto, ¿Usted fuma? No,¿verdad?

Fontaine: No,no.

Grant: Me alegro mucho, después de la noche que he pasado no lo resistiría, ¿comprende?

Revisor: Sus billetes, por favor. Gracias señorita. Se ha equivocado usted de compartimento,señor.

Grant: Este es de 1ª clase, ¿verdad?

Revisor: Sí.

Grant: Entonces no me he equivocado.

Revisor: Su billete es de 3ª clase.

Grant: ¿Qué clase de compañía vende billetes de 3ª clase a precio de 1ª?

Revisor: Lo siento, señor. La diferencia son 5 chelines y 4 peniques.

Grant: ¿No tendrá cambio de 5 Libras?

Revisor: Sí, señor.

Grant: Déjelo, no tengo ningún billete de 5 Libras.

                                       



Lo genial de "Con la muerte en los talones" (1959) es que vemos a un Grant seducido por Eva Marie Saint, que interpreta a una doble agente, en principio enviada por sus enemigos para seducirle (y supuestamente matarle).

Como recordaréis los que habéis visto esta película, el personaje de Grant, Roger O. Thornhill, huye después de ser el principal sospechoso de haber asesinado a un alto mandatario de la ONU (su foto empuñando el arma del crimen es la portada de todos los periódicos del país). Thornhill debe llegar a Chicago y localizar a George Kaplan (con quien los asesinos le han confundido) para encontrar respuestas y así conseguir su inocencia. Para ello se sube a un tren, el Expreso Siglo XX, con los policías pisándole los talones, y ya en el pasillo se encuentra con Eva Kendall (Eva Marie Saint), que al notar que huye despista a los policías. Él le dice que le persiguen por 7 multas de tráfico impagadas. Una vez que el tren se pone en marcha se dirige al vagón-restaurante y el camarero le acomoda en frente de Eva Kendall:



Grant: Bueno, ya estamos aquí otra vez.
Saint:Si.
Grant: ¿Qué me recomienda usted?
Saint: La trucha del río, creo que "aparcará" bien en su estómago.
Grant: Hecho. Trucha de río. Traígame esto (al camarero).Ya sé, mi aspecto le es familiar.
Saint: Sí.
Grant: Tiene la sensación de haberme visto antes.
Saint: Sí.
Grant: Es curioso como produzco ese efecto en la gente. Es algo que hay en mi cara.
Saint: Una cara agradable.
Grant: ¿Usted cree?
Saint: Si no lo creyera no lo diría.
Grant: Ah, usted es de esa clase de mujeres.
Saint: ¿De qué clase?

                     
Grant: Sinceras.
Saint: No del todo.
Grant: Me alegro, las mujeres sinceras me asustan.
Saint: ¿Por qué?
Grant: No sé, me hacen sentirme en un plano de inferioridad.
Saint: Porque usted no es sincero con ellas...
Grant: Exacto.
Saint: ¿Como al decir lo de las multas por aparcamiento indebido?
Grant: Lo que quiero decir es que cuando encuentro una mujer atractiva tengo que fingir que no abrigo en deseos de hacerle el amor.
Saint: ¿Y por qué podría disgustarle a ella esa idea?
Grant: Podría ofenderla.
Saint: O puede que no.
Grant: Qué suerte he tenido de sentarme aquí.
Saint: La suerte no tuvo nada que ver en ello.
Grant: ¿El destino?
Saint: Los 5 dólares que le he dado al camarero para que le sentara aquí si venía usted.
Grant: ¿Es una declaración?
Saint: Nunca hablo de amor antes de comer.
Grant: Usted ya ha comido.
Saint: Pero usted no.
Grant: ¿No cree que es hora de que nos presentemos?
Saint: Me llamo Eva Kendall. 26 años y soltera.
Grant: ¿Y a qué se dedica además de llevar a los hombres a su perdición en el Expreso Siglo XX?

                                                 

Posteriormente, al detenerse el tren inesperadamente y subir a él dos policías, ella le oculta en la litera de su coche-cama hasta que pasa el peligro y empieza otra clase de "peligro" para Grant. Como él le dice a Eva Marie Saint "Esto es mejor que volar en avión".

En una entrevista, Eva Marie Saint dijo una vez: "Las mujeres se me acercan constantemente y me dicen: 'Qué raro, yo viajo en tren todo el tiempo. ¿Por qué nunca me encuentro a un hombre como Cary Grant?".


              



A continuación se ve a Grant huyendo de la estación disfrazado de mozo de equipajes. Lo dicho, ¡esto sí que es aprovechar bien un tren!



martes, 30 de enero de 2007

TRENES (1)

Amanece en el tren. Un rumor de raíles desata
la cremallera de un paisaje. El cielo abre sus
párpados, instante en que no sabes si acabas de
partir o estás a punto de llegar. No sabes si
el mundo huye de ti o eres tú velocidad de fuga
entre sus fauces. Te abandonas al presagio de una
selva lejana, esperas el placer de su espesura.

AMELIA IGLESIAS

Ya lo dije en su día al hablar de "Breve encuentro" de David Lean, me encantan las películas ambientadas en estaciones, compartimentos, el vagon-restaurante, coches-cama... Aqui va un pequeño ejemplo de cómo un viaje en tren puede resultar de lo más interesante:



                                             


Un día puede ocurrir que conozcas a una extravagante chica de pelo azul y sudadera naranja que te resulta vagamente familiar y comiences a hablar con ella y al poco parezca que os conocéis desde hace años (y quizás sea cierto):

Clementine: Hola.

Joel: ¿Disculpa?

Clementine: Sólo he dicho: "Hola".

Joel: Ah, hola, hola.

Clementine:¿Puedo sentarme aquí? ¿Dónde te bajas?

Joel: En Rockville Center.

Clementine:¡Anda! Yo también.

Joel: ¿En serio?

Clementine:Qué casualidad. ¿Te conozco? ¿Compras libros en Barnes & Noble?

Joel:Claro.

Clementine:¡Ya está! Te he visto allí.

Joel:¿Sí?

Clementine: Ahí te he visto. He sido esclava de sus libros desde hace unos 5 años.

Joel: Tendría que recordarte.

Clementine: Quizás es por el pelo.

Joel: ¿Por qué?

Clementine: Lo cambio mucho de color, tal vez por eso no me reconoces.


"Olvidate de mi"
(2004) de Michel Gondry.




O quizás os ocurra como a la protagonista de "Alarma en el expreso" (The lady vanishes) (1.938) de Alfred Hitchcock, que conozcáis a una amable ancianita en vuestro compartimento de tren y esta pronto desaparezca misteriosamente, sin que nadie crea vuestra historia. ¿He dicho nadie? Bueno, quizás un amable hombre de bigote (que no es otro que Michael Redgrave, padre de Vanessa Redgrave) os ayude a resolver el misterio.


                        

De "Antes de amanecer" (1.994) Richard Linklater ya he hablado previamente, sus protagonistas se conocen en un vagón de tren que a él le lleva hacia Viena, y a ella de vuelta a París, pero una breve charla en sus asientos (motivada por una pareja alemana que se pelea) que continúa en el vagón restaurante hará que se decidan a pasar juntos uno de los mejores días de su vida (jaja, supongo que los subtítulos en chino no os harán falta pero vienen incorporados):

                   


Jesee: ¿Tienes idea de por qué se pelean? ¿Hablas inglés?

Celine: Sí,pero lo siento, no entiendo muy bien el alemán. ¿Sabías que a medida que las parejas envejecen pierden la capacidad de escucharse entre ellas?

Jesse: No.

Celine: Parece ser que los hombres pierden la capacidad de oir los agudos, y las mujeres pierden el oido para los sonidos graves. Es como si se anularan mutuamente.

Jesse: Eso parece. Un truco natural para que puedan envejecer juntos sin matarse entre ellos. ¿Qué estás leyendo? Ah, si.

Celine: ¿Y tú?

Jesse: Oye, estaba pensando ir a la cafetería. ¿Quieres venir conmigo?

Celine: Sí.

Jesse: Muy bien.

Y precisamente es al día siguiente,en la estación de tren de Viena donde acuerdan una cita para dentro de seis meses...

                                              

La escena final de "Un hombre y una mujer" (1.966) de Claude Lelouch muestra a Jean Louis Trintignat y Anouk Aimée despidiéndose en una estación de tren. Acaban de acostarse juntos por primera vez, pero ella se siente culpable al pensar en su marido fallecido, así que decide volver a París en tren. Él le acompaña hasta la estación para despedirse, y mientras ve alejarse su tren se lamenta pensando en cómo el miedo nos paraliza a veces y nos impide ser felices ("Desde luego hay domingos que empiezan bien y terminan mal. Francamente, es increíble. Es increíble negarse a ser feliz") . Entonces toma la determinación de coger su coche de carreras (es corredor profesional de rallies) y plantarse en la estación de París antes de que llegue el tren de ella:

                                

* A este paso le voy a pedir a Renfe que me patrocine el blog. Continuará mañana...









lunes, 29 de enero de 2007

TRAVELS IN THE SCRIPTORIUM

                                                

Como ya os dije al hablar de mi viaje por Italia, una de mis adquisiciones allí fue el último libro de Paul Auster, "Viajes por el scriptorium", que sale a la venta en España esta semana (el 1 de Febrero).

A falta de volver a leerla en castellano (hacía mucho que no leía un libro en inglés y aunque se entiende relativamente bien no es un relato "fácil" de comprender), diré que esa novela de tintes kafkianos se desmarca de sus libros más recientes, y que como ya he leído en alguna crítica previa, quizás no sea la mejor novela para aproximarse a la obra del reciente Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Su protagonista despierta en una habitación sin saber quien es ni cómo ha llegado hasta allí. Como únicas pistas tiene un relato de otro prisionero que parece ambientado en una época pasada y un montón de fotografías cuyos rostros recuerda vagamente... Y hasta aquí puedo leer. Os dejo con el comienzo de la novela:

"El anciano está sentado al borde de la estrecha cama, con las manos apoyadas en las rodillas, la cabeza gacha, la vista fija en el suelo. No sabe que hay una cámara instalada en el techo, justo encima de él. El obturador se acciona a cada segundo, produciendo ochenta y seis mil cuatrocientas instantáneas a cada rotación de la tierra. Aunque supiera que lo están vigilando, le daría lo mismo. Está como ausente, perdido entre los fantasmas que pueblan su imaginación mientras busca una respuesta a la pregunta que lo atormenta.

¿Quién es? ¿Qué está haciendo ahí? ¿Cuándo ha llegado, y cuánto tiempo se quedará aún? Con suerte, el tiempo nos lo dirá todo. De momento, nuestro único cometido consiste en estudiar las fotos con el mayor detenimiento posible y abstenernos de extraer cualquier conclusión prematura."


Podéis leer el resto del primer capítulo aquí


sábado, 27 de enero de 2007

FLY ME TO THE MOON

¿Queréis volar conmigo?



Fly me to the moon
Let me play among the stars
Let me see what spring is like
On a-Jupiter and Mars
In other words, hold my hand
In other words, baby, kiss me

Fill my heart with song
And let me sing for ever more
You are all I long for
All I worship and adore
In other words, please be true
In other words, I love you



Fill my heart with song
Let me sing for ever more
You are all I long for
All I worship and adore
In other words, please be true
In other words, in other words
I love ... you

viernes, 26 de enero de 2007

LA NIÑA

                                     
"Empezábamos a comer, cuando la niña, tras sacudir sus preciosos tirabuzones, se cruzó de brazos.

-Sólo comeré -dijo- si me dais la muñeca.

Se trataba de una preciosa réplica de la niña. Se diría que era su versión artificial; y como ocurre frecuentemente con algunas rosas, más bella aún que su modelo.

Al fondo del salón, sobre una butaca filipina, el gato miraba curioso un cojín en el que una mano bordadora había dibujado su retrato. El gato estaba apasionado con su propia imagen.

Ya con la muñeca en brazos, con tenacidad, sin que los padres hicieran nada para impedirlo, la niña fue descoyuntando el juguete, empleando una técnica similar a la utilizada por el gastrónomo degustador de crustáceos.

Impresionaba ver con cuánto afán deglutía el celuloide. Cuando nada quedó de la muñeca, haciendo una reverencia, sonrió feliz. Al poco, sin descomponer la figura, tuvo un flato.

Fue entonces, sólo entonces, cuando los padres la separaron del grupo de mayores.

Un invitado hizo comentarios de una época anterior, de otras excentricidades de la rara criatura, de cómo había añadido a su deliciosa casa de muñecas una guillotina, una maqueta de rara factura, y de cómo algunas noches antes de dormir (de otra forma no podía conciliar el sueño), se ejercitaba en el oficio de verdugo con pequeños pinzones y jilgueros. Y no supe más, pues una anciana con exquisito tacto, me indicó que era inadecuado, socialmente incorrecto, dedicar tanta atención y tiempo al mundo de los niños, aunque éstos tuvieran costumbres evidentemente extrañas; y, tomándose de la mano, me condujo a la pista de baile."

RAFAEL PÉREZ ESTRADA




*Este cuento de Pérez Estrada supone el reverso perverso de "La muñeca de Kafka", de Paul Auster :). Siempre me han gustado los relatos, como los de Julio Cortázar o Raymond Carver, en los que bajo una supuesta "normalidad" aparece un elemento inquietante e inesperado.

** Las fotos son de la niña con tirabuzones por excelencia, Shirley Temple.



jueves, 25 de enero de 2007

VERANO DEL 42



"Verano del 42" (1971) de Robert Mulligan (director de la fantástica "Matar un ruiseñor" )en realidad podría estar ambientada en cualquier verano de nuestra adolescencia. El descubrimiento del sexo opuesto, los primeros titubeos y aproximaciones a él de tres amigos en un verano durante la Segunda Guerra Mundial, es reflejado magistralmente en esta película en la que seguro que se han inspirado series como "Aquellos maravillosos años". Para daros un ejemplo de ello está esta escena en la que el protagonista va al cine con una chica que le gusta y un amigo suyo que ha quedado con una amiga de ésta:



Una de las revelaciones de la película fue la guapísima Jennifer O´Neill, que interpreta a una incipiente viuda de guerra que establecerá una curiosa historia con el principal protagonista. Cuando vi esta película en su día nos contaron que durante el rodaje, el propio Mulligan había dado instrucciones para que los tres actores principales no tuvieran ningún contacto ni se vieran con O´Neill durante los momentos previos al rodaje, para captar mejor el impacto que semejante mujer de 23 años causaba en los adolescentes. Quizás la mejor escena de la película es aquella en la que el protagonista va de visita a la cabaña de O´Neill, que acaba de enterarse de que su marido ha fallecido en combate y... (no os diré nada más), pero otra de las escenas míticas es aquella en la que intenta comprar unos preservativos para repartírselos con un amigo. Es genial la manera en la que da rodeos con el farmacéutico (mientras su amigo, que le espera fuera, se desespera) hasta que, todo cortado, le confiesa lo que ha ido a comprar, y cómo éste por su parte no parece nada dispuesto a facilitarle la labor:



- Muy bien, son 10 centavos.
- Quisiera otra cosa, acabo de acordarme.
- Bueno, ¿qué es?
- Un poco de caramelo.
- Muy bien, caramelo. Aquí tienes.
- Mucha gracias.
- Así son 12 centavos. ¿Alguna cosa más?
- Pue siento molestarle, pero...
- Anda, dílo, hijo...
- ¿Me da una servilleta?
- Claro, ¿nada más?
- Unas gomas.
- ¿Cómo?
- Creo que hay que ponérselas.
- ¿Ponerse qué?
- O vamos, ya sabe qué.
- ¿Anticonceptivos?
- Sí,eso.
- Y tú quieres comprar varios.
- Sí.
- ¿Para qué?
- Hombre, ya sabe para qué.
- Muy bien. ¿Qué marca?
- ¿Marca?
- Marca y clase.
- La normal.
- Es que hay muchas para elegir.
- ¿Por qué no me las enseña, a ver?
- ¿Cuál es tu marca?
- Los azules.
- ¿Y cuántos quieres?
- 3 docenas.
- Una gran noche, ¿eh?
- Bueno, lo normal.
- Son 12 dólares.
- ¿12 dólares?
- Y 12 centavos por el helado.
- ¿Y cuántos entran por un dólar?
- 3.
- Me llevaré 2.
- Vienen 3 en cada paquete.
- Bueno, ¿cuánto le debo sólo por el helado?
- Ya está bien, hijo, dejemonos de bromas, ¿cuántos años tienes?
- 16.
- ¿Cuántos?
- Los cumpliré muy pronto.
- ¿Y qué pretendes hacer con esto?
- Son para mi hermano, él es mayor.
- ¿Y por qué no viene él a comprarselos?
- Está enfermo.
- ¿Y para qué los necesita entonces?
- Para cuando se ponga bien. Está en el ejército.
- ¿Sabes para qué se usa esto?
- Claro, se llenan de agua y luego se tiran desde el tejado.
- Sólo quería asegurarme de que sabes para qué sirven.
- Claro que lo sé, mi hermano no me enviaría a comprarlos si yo no lo supiera.
- Vamos a dejarlo todo en un dólar, incluyendo el helado.
- Vale, sí. Gracias.

miércoles, 24 de enero de 2007

29


Hoy cumplo 29 años, y quiero celebrarlo con todos vosotros. ¡Estáis todos invitados a un buen trozo de tarta!

*El primer trozo tiene que ser para Atikus, que hoy cumple años también ;).MMMMMmmmmmmmmm



**Y no, definitivamente no es el peor día del año...

martes, 23 de enero de 2007

SOLEDAD




"En soledad no se encuentra más que lo que a la soledad se lleva".
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.


Cortázar: Yo sé que hay una especie de desgarramiento en mi. Yo soy por naturaleza solitario, me siento bien solo, puedo vivir solo, puedo vivir largos periodos solo, y eso sobre todo en mi primera juventud, en mi adolescencia y primera juventud, y luego aqui en Europa por otros motivos que ya tocan la Historia y de los cuales supongo que hablaremos después, y si tú quieres, pues entonces digamos que descubría mi prójimo es decir, en ese momento lo que yo reivindicaba un poco como un derecho y casi un orgullo el hecho de que me dejasen en paz y de que yo estuviera solo, se convirtió un poco en un sentimiento de culpa. Actualmente tú sabes muy bien que yo trato de darme lo más que puedo cuando pienso que el hecho de darme no es totalmente inútil, que puede en algún plano tener algún sentido, haciendo eso y haciendo otras cosas que no tienen nada que ver con la literatura, pero es un poco como la historia del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde. ¿Comprendes?. Bueno, digamos que el solitario es Mr. Hyde, el malo, y que el Dr. Jeckyll es el que trata de hacer alguna cosa. Entonces hay un contínuo divorcio, una contínua separación.

Soler Serrano: Un enfrentamiento permanente.

Cortázar: Hay un enfrentamiento y me sucede, y es algo que yo lamento, que a veces en grandes reuniones, en contactos humanos muy bellos, en que me siento muy bien y en que estamos haciendo cosas en común, hay un minuto en que Mr. Hyde me dice en el oído: "¿Hombre, por qué no estás escuchando un disco tranquilo en tu casa?". ¿Comprendes?.

Soler Serrano: A veces Mr. Hyde tiene razón también.

Cortázar: Bueno, yo pienso que sí, en todo caso Mr. Hyde es mucho más responsable de todo eso que el Dr. Jeckyll, el Dr. Jeckyll ha hecho otras cosas. "

* Entrevista realizada a Julio Cortázar por Joaquín Soler Serrano para el programa "A fondo" de Televisión Española en 1.977.

** Me encanta esta entrevista porque recoge toda la fuerza de Cortázar, su maravillosa y peculiar forma de hablar (esas rggrrss, entre afrancesadas y gangosas) y de enfrentarse a la vida.

*** Esta entrevista enlaza con otra que le hizo Elena Poniatowska en sus últimos años de vida:

Poniatowska: Un poeta mexicano, Alejandro Aura, escribió en contra de los solitarios: "La soledad de los solitarios es una porquería". Y también dijo: "De pronto sonríen -sin motivo aparente- y su mirada de borrego suena como una campana de leproso que aleja a los demás''.

Cortázar: Pues a pesar de tu amigo yo seguiré siendo solitario.

Poniatowska:Si te dejan.

Cortázar: Si me dejan. Ahora me resulta difícil, aunque cuando quiero aislarme tomo un tren a Londres y allá vivo completamente solo -allá no me conocen- durante el tiempo necesario. A mí me gusta hablar con la gente, Elena, y descubrí ese placer muy tarde.

lunes, 22 de enero de 2007

¡CORRE!



Luego dobló metiéndose por una lengua de árboles y matojos donde ya no le pude ver, ni pude ver a nadie, y entonces conocí la soledad que siente el corredor de fondo corriendo campo a través y me di cuenta que por lo que a mí se refiere esta sensación era lo único honrado y verdadero que hay en el mundo, y comprendí que nunca cambiaría, sin importar para nada lo que sentía en algunos momentos raros, y sin importar tampoco lo que me digan los demás. (...)

Me tiré paseo abajo, con el corazón a reventar, como si tuviera un tapón en las arterias y con el saco de clavos empotrado cada vez más abajo, como metido en un cajón de madera pero,de todos modos, con los pies como alas y los brazos igual que garras dispuestas a cruzar el campo, sólo que no quería darle a nadie un espectáculo tan bonito, ni ganar la carrera por error. Ahora, cuando llego a la recta final, siento el olor seco del día y subo un montoncito de hierba que mis colegas han apilado después de vaciar los rodillos de las cortadoras que ellos mismos empujan; arranco un trozo de corteza de un árbol con los dedos y me la echo a la boca, y mastico madera y polvo, y quizás gusanos, mientras corro casi hasta marearme, aunque me trago todo lo que puedo porque un pajarito me ha dicho que tengo que seguir viviendo un poco más todavía, porque en seis meses no voy a oler la hierba ni a probar esta corteza llena de polvo ni a trotar por este agradable sendero. Me fastidia tener que decirlo, pero un maldito no se qué me hizo echarme a llorar en ese momento y esa es una tontería que no había hecho desde que tenía dos o tres años; simplemente porque estoy aflojando para que el de Gunthorpe me coja y lo hago aquí justo, en el paseo que se mete en el campo de deportes, donde ellos puedan ver bien lo que estoy haciendo, especialmente el director y su panda de la tribuna, y voy tan despacio que casi escandalizo al reloj. Los de los primeros asientos todavía no se han enterado de lo que pasa y siguen animando como locos, listos para cuando llegue a la meta, yo sigo preguntándome cuándo plantará el pie en el campo esa maldita tortuga de Gunthorpe que viene detrás, porque no puedo alargar esto todo el día, y de verdad que será una suerte perra la mía si el de Gunthorpe se ha caído y tengo que estar media hora más aquí hasta que llegue el siguiente tipo, pero aún así no cambiaré de opinión, no correré esos cien últimos metros aunque tenga que sentarme en la hierba con las piernas cruzadas y hacer que el director y sus fofos matones me cojan y me lleven hasta allí; pero como esto va contra sus reglas,ya pueden apostar ustedes a que no lo harían nunca, porque no son lo bastante listos como para saltarse las reglas, como haría yo en su lugar, por mucho que sean suyas. No; aunque sea lo último que haga en mi vida les enseñaré lo que significa honradez, a pesar de que él no lo entenderá nunca porque,si él y todos los que son como él lo entendiesen, querría decir que estarían de mi parte, lo cual es imposible.(...)

-¡Corre! - gritaban con sus voces de pito -, ¡corre!

Pero yo estaba sordo, tonto y ciego y me quedé donde estaba, saboreando la corteza que tenía en la boca y gritando como un niño, pero ahora de alegría, porque al final les había ganado.

Oí un rugido, vi a la gente de Gunthorpe tirar las chaquetas al aire y oí a mi espalda, en el paseo, el pat-pat de unos pies acercándose cada vez más y, de repente, noté un olor a sudor y un par de pulmones echando el resto que me pasaron y continuaron bailando hacia la cuerda. Iba todo doblado y bamboleándose de un lado a otro, berreando como un zulú que no supiera hacer nada más, como mi fantasma a los noventa años cuando vaya hacia un ataúd tapizado. Habría podido animarme yo mismo: "Vamos,sigue, revienta. Cuélgate de aquel trozo de cuerda." Pero ya estaba allí, así que yo seguí trota que trota detrás de él, hasta que llegué allí y me desmayé con un ruido infernal en los oídos, mientras todavía estaba del lado de la cuerda que no era.



ALAN SILLITOE "La soledad del corredor de fondo"(1958),y película del mismo nombre de TONY RICHARDSON (1.962)

* Viene bien recordar de vez en cuando que ganar no significa necesariamente cruzar la meta el primero.

sábado, 20 de enero de 2007

CAN WE START AGAIN



So many times

I said that I love them

Looking over my shoulder at the door

So many times

I can't live without her

The wheel kept turning round

My feeling's changed

I went my own way

What can I say

To make you stay?


Cos in my dreams

They smother all over me

And I'm trying to explain

So many arms

Reach from my memories

Pull all at once

I'm lost amongst

The folds in their skin

I did you wrong

But I'm sorry now

And I'll show you how


If you were here now

You couldn't change

you wouldn't understand

but I'm ready now I'm ready now

I'll make you proud I was your man

and sing a song

but it's so ugly now

and I'll show you how


cos I'm ready now

I'm ready now

I'm ready now

I'm ready now

Hey I'm ready now


Can we start again?

so many times I said that I loved them

I'm ready now

but I'm ready now

Can we start again?

so many times

I can't live without her

The years was more than I could bear

It's turning round


But in my dreams Can we start again?

They smother all over me I'm ready now

And I'm trying to explain Can we start again?


So many arms reach from my memory

The wheels kept turning round


THE TINDERSTICKS


* Bonita forma de pedir una segunda oportunidad, ¿no?

viernes, 19 de enero de 2007

33 RPM



"Superficie de circunferencias incontables, estrechamente relacionadamente incontables. Veo el juego de surcos pasar y pasar. Veo circularmente el tintineo de una franja de luz como doble triángulo horizontal unido por el vértice: curvas simétricas las bases, estriados los catetos. Voy delimitando a Jorge Basco difícilmente reflejado en una superficie opaca, ajado en surcos, la línea de los ojos como herida, el cigarrillo humoso entre los labios. Voy encontrando un giro triste a la girada, reflexión circular del pesamiento observado.

Treinta y tres y un tercio revoluciones por minuto esta es la voz de Billie abriéndose paso entre la historia del mundo hacia el instante concreto en que unos dedos retiran el cigarrillo de los labios y el humo difumina de pronto un rostro que atiende, queda la voz. Canto lejano que misteriosamente acude puntual a la tristeza, tampoco Billie Holiday vivió necesariamente en este siglo. Un coro de voces vivas una sola voz habla fuera del tiempo dimensionado proyectando el tiempo de ese momento en estos ojos cuerpo adentro. El hombre ha acudido otra vez a la llamada de su descendiente, tampoco Billie Holiday vivió necesariamente en este siglo, tan sólo un rostro inclinado sobre la superficie del disco vive ahora mismo recepta ahora mismo fuma ahora mismo cavilando una lágrima prehistórica.

Fuma, un cigarrillo
y la sombra de un cigarrillo. Y la sombra de su sombra.
Espesor de milímetros: disco. Circunferencia plana. Sobran las palabras."

JOSE MARÍA GUELBENZU. "El mercurio" 1.968.

*Dedico el comienzo de la primera novela de Guelbenzu (escrita cuando sólo tenía 22 año), a todos los amantes de los discos de vinilo que me visitáis, que sois muchos ;).

**La fotografía que ilustra el texto ha sido cedida amablemente por Raiworld , os recomiendo pasar por su página y disfrutar de sus preciosas fotos.

*** Y para terminar, un texto así tiene que estar ambientado con la voz de la maravillosa Billie Holiday (aunque en este caso la imagen esté congelada y me temo que la canción no está entera). Disfrutad de "Cheek to cheek" conmigo.



jueves, 18 de enero de 2007

NIÁGARA


El otro día vi por vez primera "Niágara" (1.953) de Henry Hathaway. Sin duda es una película hecha para el exclusivo lucimiento de Marilyn Monroe, pero en su favor hay que decir que el objetivo está conseguido, nunca Marilyn lució tan bella como en esta película. Interpreta a la infiel esposa de un atormentado ex-combatiente de la Segunda Guerra Mundial, (mi adorado) Joseph Cotten, que sufre por los celos que intencionadamente le provoca su bella mujer. Ambos han regresado al lugar donde disfrutaron de su luna de miel, las cataratas del Niágara, y allí coinciden una pareja de jóvenes recién casados, que son testigos del fracaso de su matrimonio. Como le dice Joseph Cotten a la joven esposa:

"Escuche, usted es joven y está enamorada, déjeme darle un consejo: no permita que su amor se desborde como esas cataratas. Ahí arriba...¿Ha visto alguna vez el río por encima de las cataratas? Corre lento y apacible. Si se le echa un tronco, lo único que hace es flotar pero un poco más abajo ya empieza a moverse con rapidez y a golpear las rocas, y después ya empiezan los rápidos y ahí, ya nada en el mundo por fuerte que sea puede evitar que caiga hasta el abismo. Es algo terrible."

Como os he dicho, la trama (policiaca) está al servicio de la diosa rubia, y quizás el momento álgido de la película es cuando Marilyn canta "Kiss me". Nadie como ella para decir "per-fec-tion":

miércoles, 17 de enero de 2007

UN LARGO DÍA FINLANDÉS


Necesito un día finlandés,
necesito un largo día finlandés,
tan largo como 40 días corrientes.

Quiero un largo día finlandés
para seguir hablando contigo;
tus palabras me ayudan mucho.

Te comenté algo del paraíso
y tú me dijiste: ten cuidado con el paraíso
el infierno puede estar allí.

¿Es posible cambiar de vida?
¿Cuántas veces se puede empezar de cero?
Tú eres mi amiga, te quiero.

El cielo de Finlandia siempre es azul
y en verano el sol parece una naranja,
y la luna lo mismo, otra naranja.

Quiero un largo día finlandés
con dos naranjas en el cielo,
quiero seguir hablando contigo.

BERNARDO ATXAGA. Canciones XI. "Poemas & Híbridos".



                                     


"Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso que las he tenido de muchas clases. Sí. Podría contar mi vida uniendo casualidades" Ana.

JULIO MEDEM. "Los amantes del círculo polar".

*Nunca sabremos lo que Otto escribió para Ana en los aviones de papel que aterrizaron en el patio del colegio, pero sí lo que ella anotó desde Finlandia en ese pequeño avión que le mandó por correo: "Estas noches te espero, mirando al sol. ¡Venga valiente, salta por la ventana!”



 
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