
La
penúltima obra de teatro de Lillian Hellman, “Toys in the attic/Cariño
amargo”, escrita en 1959, es claramente autobiográfica, Hellman no podía
escapar de la influencia que sus raíces sureñas tuvo en su vida y en su obra,
de las que habló en una entrevista que dio en 1960 para la BBC:
BBC: ¿Cómo de profundas son sus raíces en el Sur?
LH: Supongo
que muy profundas, porque sigo volviendo a él. Sólo me crié en parte ahí, también
crecí en el Norte. El Sur es un lugar interesante porque ha producido, como
usted sabe, un grupo de escritores muy interesantes en la última o dos últimas
generaciones (Faulkner, Welty, McCullers, Tennessee Williams). No sé porqué antes
no hubo tantos escritores, estaba aún sin florecer. Quizás la Guerra Civil hirió tan profundamente y mató tanto en el Sur,
que mató a los escritores del Siglo XIX y de comienzo del XX, y entonces hubo un
florecimiento. Es un lugar más bien excéntrico, probablemente el único lugar
excéntrico que queda en Estados Unidos. La gente está más aislada, los pueblos
son más pequeños, la gente se conoce mejor, tienen raíces más extrañas y
profundas, y al final, mejor material para una obra.
Como indica en la entrevista, Hellman nació el 20 de junio de 1905 en Nueva Orleans y cuando
tenía cinco años, su familia se mudó a Nueva York, comenzando así la crianza peculiar
que marcaría sus primeros años, viajando entre Nueva Orleans (donde era acogida
en la casa de sus tías paternas) y Nueva York, pasando medio año en cada una de
las ciudades hasta los dieciséis años y asistiendo a escuelas en ambas
ciudades. No obstante, Hellman se definió siempre como sureña, ya que ambas ramas
de su familia estaban enraizadas en el Sur desde generaciones atrás.
El tiempo que
Hellman pasó en Nueva Orleans le marcó para el resto de su vida, en su
biografía “Una mujer inacabada” llego a decir: "Regresamos a Nueva
Orleans el año siguiente y los años posteriores hasta que cumplí dieciséis, y
siempre fueron los mejores momentos de mi vida".
La obra se estrenó en
el Teatro Hudson de Broadway y duró 456 representaciones
en el cartel, y fue dirigida por Arthur Penn (que en 1966 llevaría a la
pantalla “La Jauría Humana” con guión de Hellman) , que no guardaba buen
recuerdo de la presencia de Hellman en los ensayos: "Los actores le tenían
miedo a Lillian. Era muy criticona". La dramaturga se sentaba en el teatro
a oscuras, tosiendo cada vez que desaprobaba algo. Penn finalmente le dijo:
"Vete a casa y despídenos a todos si no te gusta. Pero no te quedes ahí
sentada tosiendo. Les das un miedo de muerte".
La
adaptación cinematográfica de la obra teatral de Hellman fue dirgida en 1.963
por George Roy Hill, con guión de James Poe.
La
elección de Dean Martin para el papel principal protagonista masculino no fue
bien recibida por la crítica, lastrado por su faceta cómica, se pensaba que Martin
sería incapaz de dar a su papel de Julian el dramatismo necesario, el mismo que
le había valido a Jason Robards para ganar un premio Tony por la interpretación
teatral.
Precisamente
el personaje de Dean Martin, Julian Beniers, está basado en el padre de
Hellman, Max, quien era adorado por sus dos hermanas y se convirtió en un
exitoso vendedor después de que su primer negocio fracasara.
El
encantador Julian Berniers (Dean Martin) ha sido, durante toda su vida, el
centro de las atenciones de sus dos hermanas solteronas, Anna (Wendy Hiller) y
Carrie (Geraldine Page), la hermana mayor dominante que tiene una obsesión
enfermiza, casi incestuosa, con su hermano.
Cuando Julian
regresa a la casa familiar en Nueva Orleans con su joven y reciente esposa Lily
Prine (Yvette Mimieux), sus hermanas reciben a ambos con cierto escepticismo y
enorme sorpresa al conocer que ha hecho una enorme fortuna de una manera poco
clara. Gene Tierney interpreta a
Albertine, madre de Lily, que mantiene una escandalosa (para la época) relación
con su chófer, un hombre de color.
La
crítica (y también el público) recibieron de manera desigual este filme,
considerando que en su adaptación había perdido parte de la esencia de su obra
original, a modo de ejemplo dejamos aquí la crítica de Variety: “Toys in
the Attic es una versión un tanto descafeinada de la obra de Lillian
Hellman, pero se ha conservado suficiente de la salvajez emocional original
como para satisfacer a quienes prefieren su carne melodramática cruda y
correosa. Toys in the attic está
ambientada en el Profundo Sur y generosamente atiborrada de una carga tan
"enferma" como el incesto, el adulterio, la imbecilidad, la lujuria y
algunas otras populares "delicias" del folclore local.”
Otros post sobre Dean Martin:
* RIO BRAVO
* DEAN MARTIN EN RIO BRAVO
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