El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
RAFAEL ALBERTI "Marinero en tierra"
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* Su música me acompañó durante toda mi adolescencia. Aunque llevaba tiempo sin escucharla, no puedo sino emocionarme al recordar todas y cada una de sus canciones. Durante el único verano que he pasado en Estados Unidos, concretamente en Seattle, me dediqué a devorar su biografía "Buried alive" y así fue como comprendí mucho más a la adolescente muerta de asco en Port Arthur (Texas), cuya única ilusión era salir de su ciudad natal para ir a cualquier sitio en el que no fuera considerada como un bicho raro, ni como una "amante de los negros" por el simple hecho de admirar a músicos como Bessie Smith o Leadbelly. Encontraría la libertad tan anhelada en San Francisco, y así fue como Janis encontró su sitio, porque sobre el escenario brillaba como nadie. Podía no ser la más guapa cantante de la escena, ni tener la voz más armoniosa, pero su personalidad arrolladora, su emocionante voz y su manera de interpretar hacía que enamorase a todos y a todas las que le escuchaban.






* Esta bonita canción es un clásico de que ha dado lugar a muchas versiones (de Tom Wais, Iggy Pop, Robert Plant con los Honeydrippers y en solitario, Del Shannon...), incluso dió nombre a un thriller protagonizado por Al Pacino y Ellen Barkin, que en España se llamó "Melodía de seducción". A mi me gusta especialmente la versión que hizo Cat Power (a la que pronto veré en el Primavera Sound) en su "Covers Record", que yo habré escuchado cientos de veces, os la dejo aquí(el vídeo es algo hortera pero es lo único que he encontrado).

El mexicano Carlos Reygadas ha querido hacer de "Luz silenciosa"(2.007) un homenaje a la célebre "Ordet/La palabra" del cineasta danés Carl Th.Dreyer. Para ello se acompaña en esta película, que recibió muy buenas críticas en el último festival de Cannes, de una estética sobria y luterana, ya que ambienta la historia en una comunidad menonita de Chihuahua, al Norte de México. Los menonitas son una comunidad religiosa anabaptista que, al igual que ocurre con los amish, llevan una vida austera alejada de los "avances" modernos (luz eléctrica, agua corriente... aunque los memonitas sí que usan automóviles, a diferencia de los amish) y hablan Plautdietsch, un idioma que tiene origen alemán y holandés, en el que está rodado la película.
Las referencias al pintor danés Vilhelm Hammershøi también son evidentes:




"Estoy contento de reunirme con ustedes hoy en lo que pasará a ser para la historia como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación.
Hace unos 100 años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos encontramos hoy, firmó la Proclamación para la Abolición de la Esclavitud. Este importante decreto se convirtió en una gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros que habían sido incinerados en las llamas de una injusticia tambaleante. Llegó como la alegría de un bello amanecer que daba por terminada una larga noche del cautiverio.
Pero 100 años después, el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una isla solitaria de pobreza en medio de un inmenso océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.
Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".
Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.
Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.
No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.
Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.
Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.
No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.
Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.
No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.
Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.
Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.
Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.
Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.
Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.
Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!
Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"
MARTIN LUTHER KING
* Hoy se cumplen 40 años del vil asesinato de este Premio Nobel de la Paz, abanderado de en la defensa de los Derechos Civiles en Estados Unidos. Le recuerdo en este día con su famoso discurso realizado el 28 de Agosto de 1.963 ante el Monumento a Lincoln

Comienza entonces una road movie por tierras mexicanas. Elita conoce a García, y sabe que ha fallecido como consecuencia de un accidente de tráfico, así que guia a Benny hasta el lugar donde está enterrado. El problema es que no son los únicos interesados en conseguir la famosa cabeza, así que tendrán una serie de encuentros desagradables con otros "buscadores" como ellos (hay un pequeño papel interpretado por Kriss Kristoferson, en una escena que a mi personalmente no me gusta nada, porque me recuerda que las acusaciones de misoginia que se le hicieron a Peckinpah por "Perros de Paja" no están del todo injustificadas). Con la muerte de Elita, Benny entrará en una espiral de venganza que le llevará a llevarse por delante a cualquier que le quiera quitar la cabeza de Alfredo García (con la que llega a tener delirantes conversaciones).




* Os deseo un buen fin de semana al ritmo de "Rubi y los Casinos" (la canción es de Joe Borsani). Por cierto, para los madrileños os anuncio que mi hermana tocará este sábado 29 en la Sala La Pequeña Bety de Madrid, en torno a las 22 o 23 de la noche, con su grupo Las Furias, yo estaré por allí:
http://www.myspace.com/lasfuriass
http://www.myspace.com/littlebety


El país está hoy de luto por la muerte de Rafael Azcona, el más ilustre guionista del cine español. Hace un par de semanas veía por enésima vez "Plácido" de Berlanga y no podía sino maravillarme por el fino sentido del humor y la ternura con que retrataba a todos y cada uno de sus personajes . Hacer un repaso a su filmografía supone recordar las mejores películas de las últimas décadas. Os dejo con un ejemplo, un fragmento de "El verdugo" :


* Me gusta mucho esta canción, que popularizó el grupo The Korgis en 1.980 y que forma parte de la banda sonora de "Olvidate de mi", interpretada por Beck. ¿Cuál os gusta más, la original o la versión? En este caso tengo mis dudas, pero creo que me quedo con la versión de Beck.

NICK CAVE "Where The Wild Roses Grow"


* Os deseo un feliz fin de semana a todos, a buen resguardo de los fríos polares. Disfrutad de esta canción, a mi me es imposible escucharla sin sentir escalofríos, me encanta la voz de esta mujer.




To win in love you must surrender. J. RICHMAN
* Hay gente que lo arriesga todo en la búsqueda de la verdad. Agustín Penón era una de esas personas. Gracias a él y a su valentía hoy sabe...