jueves, 14 de junio de 2007

MARLENE DIETRICH

"¡Menuda artista del Viejo Continente! La única superestrella alemana, la europea que durante más tiempo disfrutó del favor del público internacional; y todo ello a pesar de dos guerras que no habían hecho precisamente de Alemania el país más popular del mundo. En un medio totalmente nuevo, en el que nadie conocía realmente las reglas de juego, Dietrich (que significa "ganzúa" en alemán) tuvo que inventárselas. No había manera de saber el precio que tendría que pagar: sus últimos diez años o más recluida para no destruir la leyenda que había creado, el mito que era parte de su arte, cosas ambas que (aunque fingiese que no era así) se tomaba muy en serio. Sus irrepetibles cualidades, su educación y el destino le otorgaron la notable capacidad y la oportunidad de expresar;durante las seis primeras décadas de la emancipación femenina (el derecho al voto), las muchas caras de la mujer: desde lo sagrados hasta lo profano, la víctima y la asesina en una sola, la enfermera, la artista bohemia, la sirena, la femme fatale, la diosa del amor, o la Gran Madre Tierra.

El ángel azul situó rápidamente a Dietrich entre los inmortales. Su retrato de la cantante de cabaret Lola-Lola, que no cruza las piernas al sentarse, definió su imagen básica de manera irrevocable. Siempre seguirá cantando la canción que entona (en alemán) la primera vez que la vemos: "Enamorada otra vez... nunca quise que fuera así. ¿Qué puedo hacer? No puedo evitarlo...".

Hablando con Stenberg en una ocasión dije que, de todas las películas que había hecho con Dietrich, El ángel azul era la única en la que verdaderamente destruía a un hombre, a lo que respondió: "Ella no le destruyó. Él se destruyó a si mismo. Fue culpa suya. Nunca debería haberse juntado con ella. De eso trata la historia." ¿Estaría hablando de sí mismo, o tan sólo del remilgado profesor de una escuela para chicos interpretado por Jannings, que se enamora locamente de una intérprete descocada, obscena y compulsivamente infiel? La presión acaba por hacerle caer hasta lo más bajo. Como aquella frase en el masoquista canto al amor de Jacques Brel, "Ne me quitte pas, Jannings es feliz siendo "la sombra de tu perro...". El momento en que Marlene humilla a Jannings obligándole a cacarear como un gallo para ella es uno de los más escalofriantes de la historia del cine."

PETER BOGDANOVICH. "Retratos y conversaciones"

15 comentarios:

memento dijo...

Qué fuerza tiene. Qué poderío. Qué MUJER.

desconvencida dijo...

La fuerza hecha mujer... sólo hay que ver esa mirada...

atikus dijo...

Y como esta en "El ángel auzl" me encanta!!...que carácter!!...no se si podría resistir una mirada asi, acabaría loco de remate!!

y esa forma de espatarrase, con la cerveza, sólo lo podría hacer ella y quedar bien, jaja!!!

desconvencida dijo...

jaja, a mi también me encanta el detalle de la jarra de cerveza...

Sabía que te gustaría, ¡atikus y las rubias! :D

Futuro Bloguero dijo...

Yo pensé que Dietrich en alemán significaba Mirada. Que ojazos.

desconvencida dijo...

¡Los suyos eran ojos con "gancho"! :D

Alex dijo...

"El Ángel Azul" es una vuelta de tuerca más al "Of Human Bondage" de Maugham. La humillación como sublimación del amor es un tema recurrente que envuelve a los dos sexos. Creo que la historia más trágica (que además fue real) de humillación por el otro fue la de Adele Hugo. Truffaut convirtió aquella obsesión en una película memorable: "Diario Íntimo de Adele H.".

La Dietrich fue estrella por puro empeño. Tenía talento, magnetismo y belleza, pero también un acento alemán difícil de limar. Claro que también contribuyó en su éxito todo lo que Josef Von Stemberg, mentor y amante, hizo por ella. Recuerdo un documental francés en el que ella "aparecía" ya al final de su vida. Y entrecomillo el palabro porque en realidad sólo sonaba su voz. Se nego a que las cámaras captasen su avejentada imagen. La entrevista transcurría en París, lugar en el que ella vivió sus últimos años. Inolvidable aquel momento en el que el entrevistador le cuestiona sobre su origen alemán y ella contesta secamente algo así:

"Yo no soy alemana. Soy americana"

Intimidando hasta el final con esa voz ronca suya.

Bonita canción la que le dedicó Suzanne Vega, por cierto.

desconvencida dijo...

Alex, no conocía la historia de Adele Hugo (me acabo de informar) ya que ésta es una de mis películas pendientes de Truffaut, pero gracias por recordármela!

Lo que me gusta de Dietrich es que es única, no se parecía a otras bellezas de Hollywood (por su actitud, su voz ronca, su peculiar capacidad de seducción), quizás su fuerza sólo es comparable a la de Greta Garbo (de quien se dijo que fue amante en Berlin). Tardó más en retirarse que la Garbo, pero al igual que ella no quiso ser fotografiada en sus últimos años, cosa comprensible en parte...

Alex dijo...

Pues mira el homenaje que le dediqué en mi vieja choza:

http://blogs.ya.com/antarcticastartshere/200512.htm#36

El momento en el que escribe su nombre en un espejo es terrible. Y no digo más por no destriparte la película. Truffaut la dirigió en plena etapa amour fou, y así le quedó. Desesperada hasta la naúsea. Duele verla, de veras.

desconvencida dijo...

En ese caso quizás la deje para otra ocasión en que esté más animada, que con ver el otro día "El rayo verde" ya tuve bastante...

NoSurrender dijo...

Es un tema recurrente, tiene razón Alex. Y como tal, muy humano y trasladable a otras sublimaciones emocionales. Me encanta esta señora, como la garbo también. Pero yo completaría la terna con la flaca, eh.

desconvencida dijo...

¿te refieres a la Hepburn?

NoSurrender dijo...

"la flaca" es como siempre llamó Bogart a su chica, Lauren Bacall :)

memento dijo...

Ella es genial. Pero también lo son las fotografías.

giovanna dijo...

Para quienes gustan, se interesan, aman o coleccionan, sobre MARLENE DIETRICH , ahora podemos disfrutar de más de (60) obras de arte en retratos sobre ésta diva, realizados por la artista CARMEN LUNA de nivel internacional.
Se puede ver la serie completa en
http://www.carmen-luna.com

 
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