miércoles, 28 de octubre de 2009

QUERIDA FRANCESCA


16 de agosto de 1978



Querida Francesca:

Espero que te encuentres bien. No sé cuándo recibirás esta carta. Algún tiempo después de mi partida. Tengo sesenta y cinco años, y hoy hace trece que nos conocimos, cuando entré en tu sendero para pedir indicaciones.

Espero que este paquete no perturbe tu vida en modo alguno. No podría soportar pensar que las cámaras queden en estuches gastados en algún negocio de segunda mano, o en poder de un desconocido. Estarán bastante estropeadas cuando te lleguen. Pero no tengo a quien dejárselas, y te ruego que me perdones por ponerte en riesgo enviándotelas.

Entre 1965 y 1975 estuve casi todo el tiempo viajando. Para alejar la tentación de llamarte o ir a verte, una tentación que tengo virtualmente en todos mis momentos de vigilia. Acepté todas las misiones que pude fuera del país. A veces, muchas veces, me dije: "Al diablo, me voy a Winterset. Iowa, y me llevo a Francesca conmigo a cualquier costo".

Pero recuerdo tus palabras, y respeto tus sentimientos. Tal vez tengas razón; no lo sé. Lo que sé es que salir de tu sendero esa calurosa mañana de un viernes fue lo más duro que me tocó hacer en la vida. En realidad dudo de que muchos hombres hayan hecho jamás algo tan difícil.

Dejé el National Geographic en 1975 y dediqué el resto de mis años de fotógrafo a cosas elegidas por mí, haciendo algún trabajo donde lo encontraba, temas locales o regionales que sólo me obligan a estar afuera por unos días cada vez. Desde el punto de vista financiero es duro, pero me las arreglo. Siempre me las he arreglado. Gran parte de mi trabajo gira alrededor de Puget Sound, y eso me gusta. Parece que cuando los hombres envejecen se acercan al agua.

Ahora tengo un perro, un perdiguero dorado. Lo llamo "Camino", y viaja conmigo casi todo el tiempo, sacando la cabeza por la ventanilla, buscando buenas presas. En el setenta y dos me caí de un acantilado en Maine, en el parque nacional de Acadia, y me fracturé un tobillo. Con la caída se rompieron la cadena y el medallón. Afortunadamente cayeron cerca. Los encontré y mandé repararla cadena a un joyero.

Vivo con el corazón cubierto de polvo. Esa es la mejor manera en que puedo expresarlo. Hubo mujeres antes de ti, algunas, pero después de ti ninguna. No hice ningún voto de celibato; sencillamente no me interesan.

Una vez vi un ganso en Canadá a quien unos cazadores le habían matado la pareja. Sabes que se aparean para toda la vida. El ganso anduvo en círculos alrededor del estanque durante muchos días después de lo sucedido. Cuando lo vi por última vez nadaba solo en medio del arroz silvestre, siempre buscando. Supongo que la analogía es demasiado obvia para el gusto literario, pero es así como me siento.

En mi imaginación, en mañanas neblinosas o en tardes en que el sol se pone sobre las aguas al noroeste, trato de pensar qué puede ser de tu vida y qué estarás haciendo mientras pienso en ti. Nada complicado... salir al jardín, sentarte en la hamaca del porche, estar de pie ante la pileta de la cocina. Cosas así. Recuerdo todo. Tu olor, tu sabor de verano. La sensación de tu piel contra la mía, tus susurros cuando te amaba.

Una vez Robert Penn Warren usó esta frase: "... un mundo que parece abandonado de Dios...". No está mal, se parece bastante a lo que siento a veces. Pero no puedo vivir siempre así. Cuando esos sentimientos se hacen demasiado intensos, cargo las cosas en Harry y me voy de viaje por unos días con Camino.

No me gusta tenerme lástima. No soy de esa clase de hombre. Y la mayor parte del tiempo no me siento así. En cambio me siento agradecido por haberte encontrado. Podríamos haber pasado uno junto al otro sin percibirnos, como dos porciones de polvo cósmico.

Dios o el universo, o lo que uno elija para nombrar los grandes sistemas de equilibrio y orden, no reconoce el tiempo terrestre. Para el universo, cuatro días no es distinto de cuatro mil millones de años luz. Yo trato de tenerlo siempre presente. Pero, al fin y al cabo, no soy más que un hombre.Y todas las elucubraciones filosóficas que puedo conjurar no me salvan de desearte, todos los días, a cada momento ni del despiadado gemido del tiempo, el tiempo que nunca puedo pasar contigo, dentro de mi cabeza.

Te amo profundamente, totalmente. Y será siempre así.

El Ultimo cowboy, Robert

P.S.: El verano pasado le puse un motor nuevo a Harry. Anda muy bien.



ROBERT JAMES WALLER "Los puentes de Madison County".



* OTRO POST SOBRE LA PELÍCULA Y EL LIBRO:

LOS PUENTES DE MADISON

23 comentarios:

jlmartin63 dijo...

Ben trovato

troyana dijo...

Qué maravilla!una declaración descarnada de amor vivido desde la soledad y el "destierro".Hay emociones que llegan en el momento menos oportuno,hay decisiones que son un amargo trago,pero la historia de Robert y Fancesca,y esta carta da fe de ello,no terminó aquel día en que ella no bajó de la furgoneta y se escapó con él.
Bsts

Cielo Vacío dijo...

Que maravilla. Muchas gracias por esto, Desconvencida. Toca muy dentro.

J

desconvencida dijo...

* Gracias, J.L!

* Así es, troyana... para los que sólo han visto la peli les recomiendo el libro que le dio origen, es bastante corto y despeja la incógnita del "qué pasó después" :)

* Me alegro mucho, J... la verdad es que es una carta bastante intensa, entiendo que te emocione...

Le poinçonneur dijo...

Maravilla de película. La verdad es que el libro lo leí hace tanto tiempo que casi ni lo recuerdo.

Pero en fin, como todo lo que toca mi Clint, se convierte en oro puro.

MK dijo...

Niña...!.
Y ese primer plano mojado y arrugadito , bajo la lluvia , esperando?.
Saqué la foto de un viejo post de Alex y la tuve de fondo de pantalla durante todo un año.
Mira ,estaba cansadita hoy del trabajo , pero después de releer esta hermosa carta .. como que me voy a hacer la cena más reconfortadita .
Besos mujer guapa y oportuna.

desconvencida dijo...

ufff, esa foto es tremenda, MK... yo también la tengo reservada, para ilustrar un día de estos un post, es que me parece devastadora...

Que aproveche esa estupenda cena, y muchos besos a ti :)

desconvencida dijo...

pobre clint... digo Robert, bajo la lluvia...

http://2.bp.blogspot.com/_YHm0X1p9mCU/SFMNT0Ep4NI/AAAAAAAAACc/qTN0TOmNP9g/s320/madison%2Blluvia.jpg

Laura dijo...

desconvencida está romántica estos días...no?

precioso post. últimamente son todos muy bonitos. enhorabuena.

desconvencida dijo...

Gracias! Me has pillado Laura, este finde estoy de segundo aniversario, no me puedo quejar :D

Alí Reyes H. dijo...

¿Me crees si te digo que...

ESTOY LLORANDO !

desconvencida dijo...

Claro que te creo, Alí Reyes H...es una carta muy intensa, normal que te haya emocionado... :)

Mad Hatter dijo...

¡Bufffff!...

desconvencida dijo...

Mad Hatter, veo que esta carta a ti también te ha dejado sin palabras... me alegro mucho de que os haya gustado tanto este post :)

begusa dijo...

nunca he sido capaz de ver los puentes de madison... en realidad creo que es por una estupidez que pasó a los 13 años...
sin embargo, conociéndome lo poco que me conozco... no creo que me atreva a verlos nunca...

desconvencida dijo...

bueno, begusa... todos tenemos nuestras razones para no ver/leer determinadas obras, seguro que la tuya es una buena, o al final es algo tan "interiorizado" aunque irracional nunca verás esta peli...

desconvencida dijo...

A mi me pasa lo mismo con 2046 de Wong Kar Wai... malos recuerdos!

Alí Reyes H. dijo...

Permìteme dirigirme a Begusa

Ver esa pelìcula es una experiencia dolorosa. puede que la primera vez que la veas empieces a llorar a mitad de la cinta, pero en la segunda mirada vas a llorar desde que comienzan a pasar los crèditos iniciales. Ahhh...Y cuando digo llorar estoy hablando de llanto de verdad. Luego de eso decides no ver la película más para no acabar tus reservas de agua orgànica, pero entonces llegas a oir por ahí The Wonderful Wodr cantada por la voz ronca y poco agraciada de Anstron 'pero a despecho de esto, uno de los temas más bellos que jamàs se han grabado y que constituye el tema del film- y no vas a poder contener el llanto. Pero la cosa no termina ahí. Luego viene una colega bloguera y escribe algo como lo plasmado aquí...y es suficiente para volver a llorar.
CONCLUSIÓN
Si quieres evitar tanto llanto, mejor no veas esa película

Alex dijo...

Película muy especial que vi tres veces en pantalla grande (y recuerdo lo que ocurrió en cada ocasión). Novela no menos especial que he leído solo una vez y que manipulo con especial cuidado, como corresponde a todo material sensible. La carta que has seleccionado es demoledora emocionalmente. Brasas de lo que no fue. La escena de la lluvia es antológica. ¿Y cómo que ya no tienes esa imagen como fondo de pantalla, Mary Kate? Aisss...

Anónimo dijo...

bueno, en realidad...todo esto es bastante ficcional...pensar que cientificamente el enamoramiento dura unos cuatro años...asi que basicamente solo los amores platonicos son perdurables...seguro que a los cuatro años se estaban tirando de los pelos por ver a quién le tocaba dejar limpia de pelos esa bañera...que sale en la peli...en fin...

desconvencida dijo...

* Alex, en mi caso la vi dos veces en pantalla grande, una en (mi hasta ahora único viaje a) USA, y otra a mi regreso, esta vez en castellano...

* jaja, todo un anónimo "desconvencido"... me gusta :)

memento dijo...

Sencillamente maravilloso. Da que pensar, la verdad. Lo del amor a las cámaras, lo del respecto a la decisión de ella, lo del viaje como huida, lo de los recuerdos tan sensoriales, lo que que dejen de interesarle las mujeres al faltarle la que desea, lo de que podrían no haberse conocido nunca... Me molan las dos fotos entrentadas, uno arriba y la otra abajo.

memento dijo...

Buenoooooo... la de erratas que he cometido... Por cierto, es curioso, pero creo que lo de los acentos tenía que ver con un virus que me está amargando la vida.

 
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