martes, 5 de febrero de 2008

NABOKOV Y LAS MARIPOSAS



"Nunca quise mariposas clavadas en un cartón."
JULIO CORTÁZAR, prólogo de "Salvo el crepúsculo"


"Había un filósofo chino que toda su vida se preguntó si era un filósofo chino que soñaba que era una mariposa o una mariposa que soñaba que era un filósofo... La metamorfosis... La metamorfosis es algo extraordinario... Pienso sobre todo en la metamorfosis de las mariposas. Aunque sea algo maravilloso de observar, la transformación de la larva en crisálida, o de la crisálida en mariposa, no es una operación particularmente agradable para el sujeto en el que tiene lugar. Siempre llega un momento difícil en que la oruga se siente invadida por un extraño malestar. La sensación de estar apretado acá, al nivel del cuello, y también en otros lugares; y luego hay una picazón insoportable. Por supuesto, la oruga ya ha mutado varias veces, pero eso no era nada comparado con el cosquilleo y el hormigueo que siente ahora. Debe librarse de esa piel seca, demasiado estrecha, o morir. Lo han adivinado: debajo de esa piel se está formando la coraza de una crisálida, ¡y qué incómodo debe ser llevar una coraza debajo de la piel! Me refiero aquí especialmente a las mariposas con una ninfa dorada, cincelada, que se aferra a un soporte y se mantiene suspendida en el aire.

La sensación llega a ser tan horrenda que la oruga debe hacer algo. Sale en busca de un emplazamiento adecuado. Lo encuentra: se trepa a un muro o a un tronco. Se fabrica una pequeña almohadilla de hilo de seda que adhiere por encima a su perchita. Se cuelga de ella con la extremidad de su cola o sus últimas patas traseras, de manera de quedar boca abajo, como un signo de interrogación al revés; y allí se plantea la pregunta: ¿cómo hará para deshacerse de su piel? Una contorsión, otra más... y la piel se desgarra de golpe a lo largo de toda la espalda, y he aquí a la oruga que se deshace de ella moviendo los hombros y las caderas, como quien se libera de una ropa ajustada. Y entonces llega el momento más crítico. Supongamos que estamos suspendidos cabeza abajo, colgados de nuestro último par de patas. El problema consiste en evacuar la piel entera, incluida la de esas dos patas que nos mantienen suspendidos... ¿Cómo haremos para no caer durante la operación?

¿Y qué hace entonces ese animalito valiente y tenaz, ya medio despellejado? Muy meticulosamente empieza a liberar sus patas traseras retirándolas de la almohadillita de seda de la que cuelga invertida, y luego, con una sacudida y una torsión admirables, da una suerte de salto que le permite desprenderse de la almohadilla, al mismo tiempo que suelta un último chorro de hilo de seda y enseguida, en el mismo movimiento, vuelve a sujetarse con un ganchito ubicado bajo la piel que ya se ha quitado de encima, en el extremo de su cuerpo. Ahora, gracias a Dios, ha perdido toda su piel, y esa superficie desnuda, dura y reluciente es la ninfa, una suerte de bebé fajado agarrado a la ramita; y qué hermosa es esa crisálida toda tachonada de oro, con sus élitros blindados. Comienza entonces una fase que dura entre algunos días y algunos años. Recuerdo haber conservado en una caja, siendo niño, una ninfa de esfinge durante unos siete años, lo que significa que la cosa permaneció dormida durante todos mis estudios secundarios. Finalmente hizo eclosión, pero lamentablemente fue durante un viaje en tren. Un hermoso ejemplo de irracionalidad, después de todo ese tiempo... Pero volvamos a nuestra ninfa de mariposa.

Después de dos o tres semanas, algo empieza a producirse. La ninfa está suspendida, absolutamente inmóvil, pero un día notamos un cambio: a través de los élitros, varias veces más pequeños que las alas de un insecto formado, bajo la textura córnea de cada uno de ellos, vemos cómo se transparentan las líneas en miniatura del ala que ha de nacer, el adorable rubor del fondo, un esbozo de contorno negro, un ocelo rudimentario. Uno o dos días más y la metamorfosis final tiene lugar. La ninfa se desgarra como se había desgarrado la oruga, en la gloria de una última mutación, y la mariposa se escabulle hacia el exterior y se queda suspendida de laramita para secarse. Al principio, toda húmeda y arrugada, no es muy linda que digamos. Pero esos accesorios fláccidos que liberó pronto empiezan a secarse, a crecer, sus vénulas se ramifican y endurecen, y en no más de veinte minutos la mariposa está lista para volar.

(...) Se preguntarán ustedes qué se siente en el momento de la eclosión. Seguro que hay una ráfaga de pánico que sube a la cabeza, una extraña excitación que ahoga, pero luego los ojos se abren y ven, y en un aflujo de luz la mariposa ve el mundo, ve el rostro enorme y terrible del entomólogo boquiabierto.
Ahora pasemos a la transformación de Jeckyll en Hyde."

* Es conocida la apasionada afición del escritor Vladimir Nabokov por la entomología, en especial de la caza y clasificación de mariposas.Este texto, inédito hasta hace poco tiempo, es un fragmento redactado por Nabokov para uno de los célebres cursos que dio en Cornell y en Wellesley en los años 1940 y 1950. El curso, que debía versar sobre el libro de Robert Louis Stevenson "El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde", nunca fue dictado.


"He cazado mariposas en diversos climas y con distintos disfraces: Como guapo niño con pantalones cortos y gorra de marinero, como larguirucho expatriado cosmopolita con pantalones anchos de franela y boina; como gordo anciano de calzón corto y cabeza descubierta.

En un camino que se elevaba sobre el Mar Negro, en la península de Crimea, y entre matorrales de flores que parecían de cera, en marzo de 1918, un estevado centinela bolchevique intentó arrestarme por haberle hecho señales (con mi cazamariposas, dijo) a un buque de la Armada británica. En verano de 1929, cada vez que atravesaba andando un pueblo del Pirineo oriental, y volvía casualmente la cabeza, veía detrás de mí a los campesinos congelados en las diversas poses en las que mi paso les había encontrado, como si yo fuese Sodoma y ellos la mujer de Lot. Un decenio después, en los Alpes marítimos, noté una vez que la hierba se ondulaba de forma serpentina a mi espalda, porque un gordo policía rural se arrastraba sobre su barriga tras de mí para asegurarse de que no intentaba cazar pajarillos. Norteamérica me ha mostrado más ejemplos incluso que otros países de este interés morboso por mis actividades rederas, quizá porque cuando llegué aquí ya era cuarentón, y cuanto más viejo sea el cazador de mariposas, más ridículo parece con un cazamariposas en la mano. Severos granjeros me han señalado los carteles que decían PROHIBIDO PESCAR; desde los coches que pasaban por la carretera me han lanzado aullidos de burla; perros adormilados que hacían caso omiso hasta de los vagabundos de peor aspecto se han reanimado para acercárseme gruñendo; diminutos críos me han señalado con el dedo a sus desconcertadas mamás; veranenantes de mentalidad tolerante me han preguntado si cazaba chinches para usarlas como cebo; y una mañana, en un erial iluminado por altas yucas en flor, cerca de Santa Fe, una enorme yegua negra estuvo siguiéndome casi dos kilómetros. (...)

Pocas cosas he conocido, en el terreno de la emoción o de los apetitos, de la ambición o del logro, que puedan superar en riqueza e intesidad la excitación del explorador entomológico."

VLADIMIR NABOKOV "Habla, memoria"

"No puedo separar el placer estético de ver una mariposa y el placer científico de saber qué es" V. NABOKOV

13 comentarios:

conde-duque dijo...

Muy buenos los dos textos de Nabokov, Descon!!!!
Me gusta mucho leer a los buenos escritores cuando hablan de sus hobbies o de las cosas cotidianas con las que disfrutan, porque saben transmitir ese goce al lector, aunque sean cosas tan ajenas a uno como la entomología.
Un placer.

atikus dijo...

A mi estos cambios Fisicos-Kafkianos me abruman!! no se, simplemente no entiendo como se puede pasar de un estado fisico a otro siendo el mismo ser!!


uno que es muy tradicional ;)

desconvencida dijo...

* Me alegro de que te hayan gustado, Conde-Duque...siempre me pareció curiosa esta afición de Nabokov, que más que afición era pasión, incluso llegó a dar nombre a una mariposa!!

* jajaja, atikus, es que tú eres de letras como yo :P

El futuro bloguero dijo...

Me gusta la última frase de don Vladimir. Visitando blogs como el de FRIKOSAL, o MADHATTER, obtengo ambos placeres, el estético, por las fotos y el científico, con sus explicaciones. (*)

(*) Es que yo también soy de letras :P

desconvencida dijo...

Siempre ha sido un tópico muy recurrente, Futuro Bloguero, hay gente que lo odia :D

MK dijo...

Estoy alucinando Descon .El domingo pensé que el lunes iba a postear con un título "No como un lunes más". Habia escrito algo que luego borré y había subido este mismo video del youtube para ilustrarlo.
Luego lo dejé correr...
Y luego leo sobre el "Festín de Babette" , que hace días que me rondaba por la cabeza...
Habrá que repasar esas teorias del subconsciente colectivo o algo así.
Bueno , respecto a Navokov hacia tiempo que no sabía nada de él , así que voy a leer entretenidamente un rato.

desconvencida dijo...

MK, una preciosa casualidad... :). Había colgado hace unos meses un vídeo de mejor calidad sobre esta escena, pero pospuse el post para otra ocasión y lo acabaron por quitar de youtube....

Hoy mismo pondré en práctica tus consejos sobre plantar tulipanes :D.

alain dijo...

sobre el segundo de los textos de nabokov, hay que reconocer que un viejo armado cona red de cazar mariposas, en pmatlón corto y con mirada absorta debe ser un espectáculo digno de verse!!

seguro que el muy retorcido disfrutaba mucho del placer morboso de observar la perplejidad, sorpresa o simple interés ajeno ante tal actividad.

de todas formas lo que es impresionante es la calidad de la escritura de estos textos en teoría no literarios. Es ahí donde está el talento de los grandes escritores, en la escritura pura que despliegan cuando no quieren hacer literatura y meten demasiado ornato y charanga!!

alain dijo...

"cona red de cazar mariposas, en pmatlón corto"

con una... pantalón...

maldito teclado

desconvencida dijo...

jaja, y tanto, alain, sólo tienes que mirar la foto de arriba del post :). Nabokov ha sido mi escritor favorito de la adolescencia, leer cualquiera de sus novelas es una gozada, siempre he tenido ganas de leer alguna de sus obras en el idioma original en que fueron escritas, en inglés, idioma que no era el materno de Nabokov, pero con el que hizo maravillas!!!

(y no pasa nada por las erratas, siempre leo los comentarios corriendo y esta vez ni me había dado cuenta!)

tarta de manzana dijo...

Pensando sobre el post me resulta extraña la analogía entre la metamorfosis de las mariposas y la de Jekyll y Hyde. Este libro me recuerda siempre la historia del doble que todos llevamos dentro. No sé si alguno de vosotros se ha interesado por ese tema. Hay un cuento de Stevenson llamado Markheim donde hace otro tratamiento del mismo.
A lo mejor habéis leído unos relatos de Poe y de James, William Wilson y The Jolly Corner, que hacen unas variaciones sobre el mismo asunto. En fin, hay unos cuantos libros interesantes para pensar sobre eso, de Oscar Wilde y Dorian Gray a los cuentos sobre el doble de Borges o de Cheever... No sé. A veces pienso que es posible que todos tengamos un doble, como en los chats o en los blogs, donde nuestra identidad se bifurca de un modo curioso. Feliz tarde.

desconvencida dijo...

Es un tema muy interesante, tarta,como siempre muchas gracias por recopilar tantos nombres para nosotros, apunto ese cuento de Stevenson, que no conocía...

AMADANADA dijo...

DIOS!! LAS MARIPOSAS SON LINDISIMASS..
YO ESTUDIO BIOLOGIA...FUTURAMENTE SERE ENTOMOLOGA!!
ME ENCANTA NABOKOV !

 
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