lunes, 26 de noviembre de 2007

NECESIDAD



"El ser hechizado en mi interior y el que está presente en el mundo se pueden dar la mano en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier manera: cuando contemplo la copa de un árbol o cuando miro los ojos de otra persona, cuando consigo escribir una carta bonita, cuando me emociona una canción o cuando el fragmento de una lectura pone mis pensamientos en efervescencia, cuando ayudo a alguien o alguien me ayuda a mí, cuando ocurre algo importante o cuando no ocurre nada especial.

Esa necesidad nuestra, irreprimible, de trascender los horizontes situacionales, de cuestionar, conocer, explorar, entender, buscar la esencia de las cosas, ¿qué otra cosa es esa necesidad sino otra de las formas de aquel anhelo interminable por recobrar la integridad perdida del ser, aquel anhelo del yo de regresar al ser? ¿Qué otra cosa es sino ese anhelo intrínseco de despertar al propio ser oculto, adormilado, olvidado tantas veces, y a través de él alcanzar aquella plenitud e integridad de la existencia que nuestra intuición nos permite vislumbrar?. "


VACLAV HAVEL "Cartas a Olga. Consideraciones desde la prisión"


* Entre 1.979 y 1.983, el entonces dramaturgo y escritor, y futuro Presidente de la República Checa, Vaclav Havel, tuvo como única vía de escape durante su estancia en prisión las cartas que, semanalmente, enviaba a su esposa Olga. Intentando eludir en la medida de lo posible, la feroz censura del régimen comunista checo, Vaclav se refugió en un curioso estilo epistolar, muchas veces cercano a la filosofía, en el que desgranaba las preguntas (casi todas de tipo existencialista) que más le preocupaban en su estancia en la cárcel. En el año 2.000, el propio Havel entregó al Museo de las Letras Checas la caja de zapatos donde su mujer Olga, fallecida en 1.996, había escondido 172 cartas manuscritas que configuran el libro.

7 comentarios:

Alex dijo...

Preciosa la carta de Havel. La verdad es que no conozco nada de su obra y me arrepiento por ello. Siempre me pareció un tipo atrayente.

alain dijo...

Estoy con Alex, nunca el leído nada de este hombre , pero siempre me ha parecido alguien con quien de puedas tomar unas cañas y charlar tranquilamente.

Si el epistolar es un género clásico, podría tener un subgénero con muchos tomos: cartas desde la cárcel.

alain dijo...

vaya lunes el mío: la primera frase de mi comentario es toda una antología del despropósito gramatical...

es por el teclado, créanme!!!

MK dijo...

Alain he tenido que releer el comentário para buscar ese despropósito que dices.Suele pasar que cuando lées algo lo lées con el sentido , corrección e intención del autor y los errores sólo los detecta el que los escribe .
Yo ya no vuelvo sobre mis pasos porque las correciones desbordarían el espacio de los comentaristas.
Y esas cajas de galletas o cajas de zapatos repletas de cartas , postales , entradas de cine , recortes...Yo empecé a quemar muchas cosas después de un fin de semana en el que ayudé a una pareja amiga a limpiar y vaciar una antigua casa que habían comprado.Pasaron por mis manos fotos , cartas y hasta un vestido de novia que tenian que ir a parar forzosamente a un contenedor. Y me pareció tan triste ...que decidí ir haciendo que mi vida acumulativa se fuera convirtiendocada vez más al espiritu zen

desconvencida dijo...

* Alex, a mi tambien me llama la atencion, confieso que conozco poco su obra...

* alain, me pasa como a MK, cuando he leido tu post no me he dado cuenta del fallo!!

Duro subgenero el epistolar carcelario, pero muy interesante tambien...

* MK yo soy de las que acumulan TODO, soy incapaz de deshacerme de mis recuerdos... (mi madre dice que tengo el Sindrome de Diogenes, creo que os lo comente cuando mi mudanza, alla por verano)

alain dijo...

Buenos días!!

Uno no abandona los recuerdos, nos abandonan ellos a nosotros... ¡un buen día sin previo aviso! o tal vez, no te abandonan del todo, se archivan en otro plano.

En cuanto a la redacción de mi frase, bien vale, soy un poco maniático con estas cosas, pero como escribo rápido por las mañanas (en el trabajo) pues cuando veo que se me ha escapado algo, o que hay faltas de ortografía, o de lo que sea, pues me altero un poquitín; ayer más de lo habitual, fue un lunes muy lunes.

Que tengáis un buen día.

desconvencida dijo...

Se te disculpa, alain, se te diculpa :)

 
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