martes, 7 de marzo de 2006

CUENTOS DE TOKIO

"Cuentos de Tokio" de Yasujiro Ozu (1953) es una película japonesa que habla de algo universal: las relaciones de padres e hijos. En un Japón que intenta recuperarse de la Segunda Guerra Mundial, una pareja mayor emprende lo que para ellos es un largo viaje desde su pueblo natal, para ir a visitar a sus hijos y nietos que viven en Tokio, a los que hace años que no ven. Pronto se sentirán una carga para ellos, que no saben cómo acogerles y tratarles, incluso les envían unos días a un balneario cercano donde no se sentirán a gusto. La viuda de su hijo será la única que les acoja con cariño y respeto. Como dice el padre en el triste final, ellos han tenido muchos hijos, pero es irónico que alguien que no es de su propia sangre les trate mejor que ellos.

4 comentarios:

Stavrogin dijo...

La saqué de la biblioteca hace un mes y la devolví sin haberla visto. Me la han recomendado muchas veces, pero siempre que la intento ver se me ocurre algo mejor que hacer. No sé si tienes alguna frase mágica para convencerme.

Por cierto, me he enterado que hay un sujeto por ahí que me considera capaz de leer un manual de derecho procesal por puro placer. Me pregunto hasta qué punto se puede ser tan ingenuo...

Derecho. ¿Tú también pasaste por esa cruz? No me extraña que hayas montado un blog cultural. Supongo que es la forma en que reaccionamos algunos después de leer y estudiar y escuchar tanta mediocridad...

desconvencida dijo...

No sé cómo convencerte para verla, yo la tenía comprada hace más de un año y no me había decidido a verla hasta que el otro día fui al cineclub y ya no tuve escapatoria (y en V.O.!);)jajaja, en serio, es bastante lenta pero merece la pena. Una razón: aprenderás a decir "Arigato" con la entonación adecuada.

Mmmmm, me has hecho plantearme si mis cuatro años de oposiciones a judicaturas (ya abandonadas, menos mal)han dado como resultado este blog, cosas más raras se han visto :D

Stavrogin dijo...

Joder, cuatro años en judicaturas. Es terrible el mundo de las opos. Y sí, se han visto cosas más raras: depresiones de caballo, crisis nerviosas, suicidios...

Yo iba para carrera diplomática, pero al final tiré por la vía rápida: entré en Exteriores vía administración civil. No es bonito, pero sigo manteniendo la puerta abierta de la administración exterior.

Con tu formación podrías sacarte una oposición así con la gorra.

Y perdona por haber sacado estos temas. Todo salió sin quererlo. La próxima vez hablaremos de cine o de música. Lo prometo.

P.D.- Hummmmm, no me has convencido para ver Cuentos de Tokio.

Danidevito dijo...

No lo dudes, es realmente cojonuda, como casi todas las de Ozu.

 
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