jueves, 4 de diciembre de 2008

PREGUNTAS


¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigue siendo el mismo?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigue siendo bueno?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?

¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!

Cuando tú estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.

Así que estoy como fuera del mundo,
perdido, como si te hubiese olvidado.

BERTOLT BRECHT

4 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Impresionante...

Me llamó la atención la frase: ¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?

desconvencida dijo...

jajaja,FB, desde luego Brecht sabía cómo dominar la sutilidad del lenguaje ;)

Alex dijo...

Tu pasión epistolar te delata...

Me da envidia de la gente que mantiene la costumbre de escribir cartas. Eso de enviar una carta, ir a comprar el sobre y sello y esperar respuesta es algo que siempre me faltó. El poema de Brecht es impresionante, desde luego (y con dobles lecturas más). No lo conocía.

desconvencida dijo...

Yo la tengo un poco olvidada, Alex, pero durante años estuve escribiéndome con mis amigas del colegio de Madrid... como he dicho alguna vez, era todo un ritual, heroico para estos tiempos de messenger y sms :)

 
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