lunes, 26 de abril de 2010

GANDHI EN SUDÁFRICA



PORTEADOR: Perdone, amo, ¿pero cuánto tiempo lleva en Sudáfrica?

GANDHI: Una semana.

PORTEADOR: Ya, es que no sé cómo ha conseguido billete para...

CONDUCTOR: Perdona, indio, ¿qué haces en este vagón?

GANDHI: Tengo billete. Un billete de Primera Clase.
CONDUCTOR: ¿Y cómo lo has conseguido?

GANDHI: Lo encargué por correo. Soy abogado y no tengo tiempo para...

PASAJERO BLANCO: No hay abogados de color en Sudáfrica. Ve a sentarte al vagón que te corresponde.

PORTEADOR:Le llevaré su equipaje, amo.

GANDHI: No, no, espere un momento, por favor.

GANDHI: Mire aquí (enseña su tarjeta): Mohandas K. Gandhi, Abogado. Voy a Pretoria a un juicio en el que represento a una compañía mercantil india.

PASAJERO BLANCO: ¿Es que no me ha escuchado? ¡No hay abogados de color en Sudáfrica!

GANDHI: Señor, me colegié en Londres y fui admitido en la Alta Corte de la Cancillería, por lo tanto soy abogado, y ya que - a sus ojos - soy de color, se puede deducir que al menos hay un abogado de color en Sudáfrica.

PASAJERO BLANCO: Maldito cafre listillo, ¡fuera de aquí!

CONDUCTOR: Mueva su maldito culo a Tercera Clase o le echaré del tren en la siguiente estación.

GANDHI: ¡Siempre voy en Primera Clase! He viajado por toda Inglaterra y nunca...


(Gandhi es echado del tren en la siguiente estación).


* Los numerosos biógrafos de Gandhi recogen esta anécdota (que es una de las primeras escenas de la película de Sir Richard Attenborough "Gandhi" (1.982), que muchos señalan como punto de partida de la lucha por los derechos civiles del Mahatma. Un joven abogado Gandhi (curiosamente compartió profesión con Nelson Mandela) vivió durante 21 años en Sudáfrica junto a su mujer e hijos, y allí fue donde tomó conciencia de la necesidad de ser voz de los oprimidos, cuando vió el desprecio con el que se trataba a los negros y a la gente de color (como se denominaba a los mulatos y a los hindús). Hasta el momento, Gandhi, de exquisita educación británica, había vivido ajeno a estas injusticias, pero eso habría de cambiar para siempre.

11 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Anda que si los ingleses le echan el guante al revisor...
Le felicito por su blog.

LA GUARIDA DEL EREMITA

Al� Reyes dijo...

Excelente película, pero más excelente es el libro en el que se basó ESTA NOCHE LA LIBERTAD de Dominique Lapierre y Larry Collins

A tus ódenes en el blog tigrero-literario

troyana dijo...

Parece que en la vida de algunos revolucionari@s,siempre hay un acontecimiento en sus vidas que marca el antes y el después.En el caso de Gandhi,pudo haber sido el episodio del tren,como dices,en cualquier caso,su lucha pacífica sigue siendo un ejemplo para tod@s.
bss

info-derecho dijo...

Gandhi, Rosa Parks..., algo tiene el transporte público que enerva a la gente. :D

David dijo...

Rosa Parks, Claudette Colvin...

A mí, Ghandi, la hagiografía, no me convenció. Y hay actitudes suyas que muestra el film con las que no simpatizo.

desconvencida dijo...

* Gracias Pepe! Bienvenido seas, por cierto...

* Alí Reyes, tomo nota del libro, no lo conocía...

* Así es, troyana, buena reflexión, un saludo...

* info-derecho, bienvenido, nunca me habían escrito desde un portal jurídico, curioso, yo soy abogada ;)

* David, hace muchos años que no lo veo, ¿qué es lo que no te convenció?

valerian dijo...

¿Puede una casualidad cambiar el rumbo de una vida? "...solo en los primeros años de juventud identificamos el azar con el destino. Más adelante sabe uno que el verdadero rumbo de la vida está fijado desde dentro; por intrincado y absurdo que nos parezaca nuestro camino y por más que se aleje de nuestros deseos, en definitiva siempre nos lleva a nuestra invisible meta". Stefan Zweig.
Es lo que le pasa a Gandhi, a Frank Galvin, a Johny Guitar... aunque puestos a elegir me quedo con Mark Twain cuando escribe "Joe se inclinaba a ser anacoreta y vivir de mendrugos, en una remota cueva, y morir, con el tiempo, de frío, privaciones y penas; pero después de oír a Tom reconoció que había ventajas notorias en una vida consagrada al crimen y se avino a ser pirata".

David dijo...

Pues yo también hace la tira...
Pero vamos, así que recuerde. Cuando él "predica" más o menos lo del no enfrentamiento y hay una especie de huelga o manifestación y van sus seguidores y los británicos les dan con porras en la cabeza y ellos ahí, aguantando y las mujeres vendando (o algo parecido)... No. Lo siento, pero no. India no se independizó porque se volvieron todos pacíficos y se quedaban sentaditos recibiendo hostias de los ingleses. Luego hay otra escena en la que se están matando entre ellos por algún rollo religioso o trial y se pone Ghandi a ayunar y ala.. todos para (que Ghandi está ayunando) .
Y aparece un hombre que dice que ha matado a un niño de otro credo y Ghandi le dice que cuide y eduque a otro niño del mismo credo pero respetando su religión..
Pero no sé. Hace años que no la he vuelto a ver, tendría que hacerlo (cosa que no me apetece... ya te digo que no me convenció) para hablar con más detalle.
Un saludo.

alex dijo...

Aunque la película peca de un academicismo soporifero, esta escena, junto a la de la matanza en una plaza y la de la recogida de sal en una playa, son estremecedoras. La historia real abruma.

desconvencida dijo...

* David, como tú comentas será cuestión de volver a verla..

* La escena de la marcha de Gandhi hacia el mar también la recuerdo, Alex, es una escena emocionante...

Leon dijo...

Justo la estaban poniendo estos días en la tele por cable. Peli buenisima, vida impresionante. La verdad es que parece más un personaje de novela que un ser humano real.
PD: Los ingleses salen muy mal parados y con razón. Su colonización y descolonización es tan mala como la peor.

 
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